Carta del Editor

Asumiendo responsabilidades

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Marco Villanueva-Meyer, MD
mvm@revistagalenus.com

En el transcurrir de la vida, hay un momento en que dejamos de ser niños sin responsabilidades y empezamos a asumir compromisos y obligaciones. Ese momento es único y diferente en cada persona, y depende de factores externos –la familia, la sociedad y las ventajas o carencias del propio medio– y de los internos y personales como pueden ser, por un lado, la buena actitud y el interés o, por otro, el desgano y la falta de compromiso.

Cada uno es dueño de su destino y tiene la oportunidad de forjarlo y de decidir su futuro. A todos nos ha tocado observar situaciones en que dos personas que se desarrollaron juntas, con las mismas oportunidades, con los mismos privilegios o con las mismas carencias llegan a tener vidas totalmente opuestas, algunas a veces destinadas al éxito personal y otras al fracaso. Tal vez hay también algún factor genético en esa capacidad de tomar las riendas del destino propio o de asumir posiciones de liderazgo, ya sea en una familia, en una institución o en un pueblo. Sin embargo, por lo general es una cuestión de actitud y de compromiso, de interés y de querer asumir las responsabilidades.

Cuando uno decide ser médico, asume el reto de estudiar mucho, de practicar mucho y de trabajar mucho. Para empezar a hacerlo, debe mostrar cualidades y resultados que se evalúan previamente con cuidado. Así, el médico podrá asumir de la mejor manera las responsabilidades hacia sus pacientes, su trabajo, su familia, su institución y su comunidad. De este modo, tendrá el privilegio y la posibilidad constante de ayudar y de dar consejos para resolver problemas o evitar que estos se presenten. Este impacto social nos podría llevar a pensar que quizás se debiera evaluar con el mismo cuidado a quienes dirigen las naciones, como cuando se escoge a los mejores estudiantes o a los mejores líderes de grandes empresas.

En esta edición de Galenus incluimos variados artículos, entre los que figuran las reseñas de la vida de dos médicos líderes, el Dr. Adán Nigaglioni en Puerto Rico y el Dr. Michael DeBakey en los Estados Unidos. Ambos fueron desde niños y jóvenes los mejores de sus escuelas, siempre estudiantes sobresalientes que llegaron a ser líderes en todas las posiciones que asumieron, destacando su responsabilidad e interés para forjar con su esfuerzo y trabajo un mundo mejor, y también su voluntad de enseñar y de compartir para progresar.

¡Saludos, amigos!