Las vacunas:

Algunas recomendaciones y aspectos generales

Especial para Galenus - Revista para los médicos de Puerto Rico

Especial para Galenus – Revista para los médicos de Puerto Rico
Adaptado de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y de CDC

Las vacunas se utilizan para reforzar el sistema inmunitario y prevenir enfermedades graves y potencialmente mortales. A raíz de la pandemia del COVID-19 surge la esperanza de encontrar una vacuna, por lo que hay cientos de grupos trabajando día y noche en todo el mundo para desarrollar alguna que sea eficaz.

Aspectos funcionales

Las vacunas le «enseñan» al cuerpo cómo defenderse de microorganismos (virus o bacterias) que lo ataquen:

  • Lo exponen a una cantidad muy pequeña y segura de virus o bacterias debilitados o destruidos;
  • El sistema inmunitario aprende así a reconocer y atacar la infección, de exponerse posteriormente; y
  • Así se evitará la infección y/o la enfermedad o se padecerá más levemente.

Tipos de vacunas

Hay 4 tipos principales de vacunas:

  • Las vacunas de virus vivos: usan la forma del virus debilitada (o atenuada);
  • Las vacunas muertas (inactivadas) se hacen de una proteína u otros pequeños fragmentos tomados de un virus o bacteria;
  • Las vacunas toxoides contienen una toxina o químico producido por la bacteria o virus que hacen inmunes a los efectos dañinos de la infección;
  • Las vacunas biosintéticas contienen substancias artificiales semejantes a pedazos de virus o bacterias.

Motivo para vacunar

La protección transmitida por la madre a través de la placenta desaparece después de unas semanas. En este sentido, las vacunas ayudan a proteger contra muchas enfermedades que antes eran más comunes, como el sarampión, la tos ferina, la difteria, la poliomielitis, el tétanos y las paperas, entre otras patologías serias que pueden ser mortales o discapacitar de por vida. Además, hay otras vacunas que pueden proteger contra enfermedades endémicas en algunas regiones.

Seguridad de las vacunas

A veces, puede preocupar que las vacunas no sean seguras y que puedan afectar a los niños o adultos. Sin embargo, sus beneficios superan con creces los riesgos, tal como concluyen American Academy of Pediatrics, CDC e Institute of Medicine, entre otros.
Sin embargo:

  • Las personas con sistemas inmunitarios debilitados no deben recibir estas vacunas de virus vivos;
  • Las mujeres gestantes no deben recibir vacunas (salvo de influenza; y otras sólo de virus inactivado);;
  • El timerosal es un conservante que se encontraba antes en algunas vacunas, lo que ya no es el caso. Además, varios estudios no han mostrado vínculo entre este y el autismo u otros problemas de salud; y
  • Las reacciones alérgicas son raras (de presentarse son a algún componente de la vacuna).

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Referencias

  • Bernstein, Kilinsky A, Orenstein WA. Immunization practices. In Nelson Textbook of Pediatrics. 21st ed. Elsevier; 2020: chap 197.
  • Centers for Disease Control and Prevention. www.cdc.gov/vaccinesafety/Concerns/thimerosal/thimerosal_faqs.html.
  • Kim DK, Hunter P. Recommended immunization schedule for adults aged 19 years or older – USA, 2019. MMWR 2019;68(5):115-8.
  • Kroger AT, Pickering LK, et al. Immunization. In Principles and Practice of Infectious Diseases. 9th ed. Philadelphia: Elsevier; 2020: chap 316.
  • Robinson CL, et al. Immunization schedule for children and adolescents aged 18 years or younger. MMWR 2019;68(5):112-114.
  • Strikas RA, Orenstein WA. Immunization. In: Goldman-Cecil Medicine. 26th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2020: chap 15.