Suplemento Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología (SPED)

Los derechos de los estudiantes con diabetes

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Carlos A. Leyva Jordán, MD
Endocrinólogo Pediátrico

Desde que comencé mi práctica como endocrinólogo pediátrico en Puerto Rico, me ha llamado la atención el problema que tienen los niños diabéticos con su tratamiento durante el periodo escolar. Son muchos los comentarios de los padres respecto al poco apoyo que tienen en algunas escuelas. Así, hay padres que tienen que dejar sus trabajos, sacar a los niños de las escuelas, e inclusive que no pueden entrar para verificar la glucosa o inyectar insulina al niño. Esto puede ocurrir por desconocimiento de los directores y también del Departamento de Educación.

La diabetes tipo 1 y la tipo 2 tienen síntomas agudos, tratamiento y manejo diferentes. El que un niño con diabetes tipo 1 pase casi un día entero sin verificar la glucosa en sangre o sin inyectarle insulina es hacerle daño, a corto y largo plazo. Por otro lado, un niño con hiperglucemia no se concentra bien y se pone irritable, lo que afecta su rendimiento académico.

Leyes federales vigentes y su aplicación

Lo penoso es que existen leyes federales como la Sección 504 de la Ley de Rehabilitación de 1973, Acta para Americanos con Discapacidad (ADA) y Acta Educacional para Individuos con Discapacidad (IDEA), que protegen al niño diabético durante el periodo escolar, pero que acá no siempre se están cumpliendo. De acuerdo con esto, los padres de niños con diabetes tienen el derecho de pedir un Plan 504 que establece las ayudas que la escuela debe ofrecerle al niño. Entre estas se encuentran tener personal adiestrado para examinar los niveles de glucosa en sangre, para reconocer y tratar hipoglucemia y la hiperglucemia, que sepa administrar insulina y glucagón, entre otros temas relacionados con el manejo de la diabetes. Además, dispone que quienes actúen de acuerdo a lo dispuesto por esta Ley no incurrirán en responsabilidad civil en caso de que surja alguna complicación por el medicamento administrado.

Limitaciones y errores

Algunas escuelas alegan –erróneamente– no cumplir con estas leyes diciendo que ningún personal escolar está autorizado a administrar medicamentos. En California, donde existe esa ley, hubo un caso de demanda en el cual se estipuló que cuando hay un conflicto entre leyes federales y estatales, la ley federal se impone sobre la ley estatal para así poder cumplir con las necesidades educativas y de salud de los niños con diabetes. En otras palabras, la administración de insulina y glucagón es la excepción a esa ley de no administrar medicamentos.

En Puerto Rico se han presentado proyectos para establecer la “Ley de Asistencia Médica Escolar para Estudiantes Diabéticos”, para establecer y reconocer estos derechos ya contemplados en la Ley Federal. Pero, si ya existe una Ley Federal establecida, busquemos su cumplimiento. ¿Para qué crear otra ley sobre lo mismo?

Estas leyes son vigentes en las escuelas que reciban fondos federales, como son todas las escuelas públicas de Puerto Rico. Cumplir con dichos requisitos no conlleva grandes gastos, ya que el adiestramiento es ofrecido gratuitamente por entidades como la Fundación Pediátrica de Diabetes. Los padres o encargados del niño son responsables de proveer insulina, glucagón, glucómetro y otros; por lo tanto, el gasto de la escuela es mínimo.

Además, no todas las escuelas requieren de personal adiestrado, solo aquellas con niños diabéticos.

Comentario

No perdamos de perspectiva que lo más importante es que se trata de la salud de miles de niños en Puerto Rico y que, además, esto afecta a sus familiares. Todos somos responsables: escuelas, padres, médicos y gobierno. ¡Es hora de actuar!