El Dr. Marino Blasini y la Dra. Gladys Torres:

Líderes en medicina y en educación médica

Nuestro sistema de educación médica ha contado siempre con muy distinguidos profesionales. Entre ellos, destaca la pareja conformada por el Dr. Marino Blasini y la Dra. Gladys Torres, su esposa. Ambos se desempeñaron con mucho éxito, cada uno en su campo, Marino en Cirugía y Gladys en Microbiología. Sin embargo, más allá de sus logros personales y conocimientos especializados, destacan su voluntad de enseñar y su contribución a nuestra Escuela de Medicina, así como su liderazgo en el campo de la salud en Puerto Rico.

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Norman Maldonado, MD
Hematólogo-Oncólogo
Ex Presidente de la
Universidad de Puerto Rico

Los inicios de Marino Blasini

Marino Blasini Rivera nació en Guayanilla y estudió en las escuelas públicas de su pueblo, graduándose en 1946 de la Ponce High. Se trasladó luego a Río Piedras para estudiar Premédica en la Universidad de Puerto Rico, graduándose en 1950. Luego fue admitido en la primera clase de nuestra nueva Escuela de Medicina, que funcionaba donde estaba Medicina Tropical en San Juan. Se graduó de médico en 1954.

Después, hizo su internado en el Hospital Municipal de San Juan que funcionaba en Santurce, donde está ahora el Museo de Arte. Era el año 1955 y el Hospital Municipal era entonces el taller principal de nuestra Escuela de Medicina. Allí siguió su especialidad en Cirugía de 1956 al 1960, en el Departamento que dirigían el Dr. José Noya Benítez, el Dr. Francisco Raffuci y el Dr. Luis Díaz Bonnet, entre otros muy distinguidos cirujanos. Luego hizo un año de Cirugía Experimental en el Recinto de Ciencias Médicas. Después, aprobó los exámenes nacionales de Cirugía y comenzó a trabajar desde 1961 como profesor auxiliar de Cirugía en la Escuela de Medicina.

Líder en asociaciones médicas

En 1959, nuestra clase graduanda decidió establecer e iniciar una Asociación de Graduados de la Escuela de Medicina para contribuir y ayudar al desarrollo de la educación médica continua. Se eligió al Dr. Marino Blasini como nuestro primer Presidente. Esta asociación sigue siendo una organización sólida hasta la actualidad. Marino no ha faltado a ninguna convención. Además, él ha recibido honores por su labor como Médico del Año de la Asociación Médica de Puerto Rico y del Colegio de Cirujanos Americano, de cuyo Capítulo de Puerto Rico fue Presidente. En 1974, fue honrado con la distinción de Médico del Año. También ha presidido comités de dichas organizaciones y ha organizado Congresos en la isla.

Actividad profesional y académica

El Dr. Marino Blasini ha tenido una práctica privada exitosa hasta hace poco y ha sido miembro de la acultad de los principales hospitales en el área metropolitana, llegando a ser reconocido como uno de los cirujanos más prestigiosos de la isla.

Él ha sido maestro toda su vida. Comenzó como Profesor Auxiliar de Cirugía en 1961 ascendiendo hasta llegar, en 1982, a Profesor Principal de la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico. Ha sido Director de los programas educativos en el Hospital Municipal de San Juan de 1976 a 1981. De 1985 hasta ahora es Profesor de Cirugía en el Hospital Universitario en el Recinto de Ciencias Médicas. Su pasión es la enseñanza y ahora, a los 92 años, la sigue desarrollando, a distancia y por computadora. Pero lo más importante de su vida fue casarse con Gladys Torres, una joven de Ponce.

Estudios y especialización de Gladys Torres

Gladys Torres, luego de graduarse del Liceo Ponceño de Niñas, ingresó a la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras en 1945, donde obtuvo un bachillerato en Ciencias en 1950. Allí conoció a Marino Blasini. Ya graduada, se trasladó a la Universidad de Ann Arbor en Michigan, donde hizo una maestría y un doctorado recibiendo su PhD en Microbiología en 1953. Luego, regresó a enseñar en nuestra Escuela de Medicina, en Medicina Tropical. La Escuela no tenía expertos en hongos, por lo que ella fue enviada a la Universidad de Emory en Atlanta a especializarse en Micología Médica y, luego, a la Universidad de Duke en Durham.

A su regreso a Puerto Rico, fue mi maestra de Micología. Era una excelente profesora y solía traer al salón de clase todos los distintos hongos, por lo que había una lucha para sentarnos en la primera fila y no perdernos nada de lo que ella nos explicaba.

La Dra. Gladys Torres continuó en el Departamento de Microbiología, que tenía como directores al Dr. Américo Pomales y luego al Dr. Mariñelarena. En 1986, cuando hubo una vacante, ella fue nombrada Directora del Departamento de Microbiología y Micología del Recinto de Ciencias Médicas, cargo que desempeñó con mucho éxito hasta su retiro.

Su rol en el Comité de Admisiones

Sin embargo, para mí, su mayor contribución a la educación médica ocurrió cuando fue nombrada en 1970 para presidir el Comité de Admisiones de nuestra Escuela de Medicina, que era la única en Puerto Rico acreditada por el MCLE. Había un cupo de 150 estudiantes y unas 600 solicitudes. Las presiones eran grandes ya que todos los solicitantes eran muy buenos. Muchos eran graduados en los Estados Unidos y otros, en la Universidad de Puerto Rico, en especial de Río Piedras y de Mayagüez.

Ella y su comité trabajaron una fórmula de admisión compleja pero muy justa, que no contemplaba de dónde era el estudiante, ni hijo de quién era, sino que solo tomaba en cuenta sus méritos académicos. La fórmula consideraba el 40% de los puntos por el promedio, el 40% por las notas en ciencias y matemáticas, el 10% por las recomendaciones de tres de sus profesores y el 10% por una entrevista por los profesores de la Escuela de Medicina, en la cual se medían distintos aspectos del conocimiento, de la personalidad y del comportamiento. No se permitía brincar por encima a nadie. Como Rector del Recinto por 8 años, una de mis tareas más difíciles era atender a padres cuyos hijos o hijas solicitantes no eran admitidos a pesar de ser muy talentosos. Solo esa fórmula nos ayudó a explicar con datos precisos por qué un estudiante no había entrado, salvo que no hubiera llenado los requisitos. Solían aceptar nuestros consejos y muchos presentaban su solicitud al año siguiente. Solamente en una ocasión, 2 estudiantes tuvieron la misma última posición y ese año admitimos a 151. No recuerdo una demanda, ni una apelación del proceso. Esta fue una gran contribución de la Dra. Torres a la educación médica, la cual ha perdurado hasta el día de hoy.

Comentario

Cuando Gladys concluyó sus estudios post doctorales y regresó a Puerto Rico, se casó con Marino y formaron una familia. Tuvieron dos hijos que son excelentes médicos: Marino es un reconocido oftalmólogo y Aida destaca en Medicina Interna.

A finales de los 1980 ella se había hecho miembro de la orden laica de los Carmelitas Terciarios. La Dra. Gladys Torres falleció súbitamente durante una celebración familiar hace poco, en enero de 2018.

El Dr. Marino Blasini y la Dra. Gladys Torres de Blasini han sido líderes indiscutibles de la educación médica y han contribuido mucho al servicio de la salud del pueblo de Puerto Rico.

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