Suplemento: Alergía e Inmunología

Urticarias: Más allá de la superficie

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Arnaldo E. Pérez Mercado, MD
Especialista en alergias

En aquellos pacientes que padecen de urticaria, el picor y la hinchazón que acompañan a esta enfermedad disminuyen su calidad de vida en forma significativa. Estas molestosas lesiones afectan hasta a un 20% de la población en algún momento de la vida, y es importante que, como proveedores de salud, podamos reconocer y definir el impacto que las urticarias pueden tener sobre nuestros pacientes. Inclusive, es importante tener presente que, en algunas ocasiones, ellas pueden sugerir la presencia de enfermedades subyacentes importantes.

Síntomas e información clínica

Cuando un paciente se queja de “ronchas”, el primer paso debe ser confirmar que estas representan una verdadera urticaria ya que, a menudo, los pacientes no tienen las lesiones en el momento de su evaluación médica. Las alteraciones por urticaria son lesiones eritematosas y edematosas de tamaño variable que se blanquean cuando se les hace presión. Típicamente tienen una apariencia como “mapas” y deben aclararse en menos de 24 horas sin dejar cicatrices. Si la descripción que provee el paciente no esclarece el diagnóstico, es útil pedirle que le tomen fotografías y las lleve consigo a una visita siguiente.

Una vez identificadas las lesiones, el próximo paso es tratar de descubrir la causa de las mismas. Debemos indagar sobre el momento en que surgieron por primera vez y su periodo de duración, al igual que factores asociados o desencadenantes que el paciente haya identificado.

Clasificación y diagnóstico

Para propósitos diagnósticos nos resulta útil dividir las urticarias en agudas (cuando el paciente lleva menos de seis semanas con ellas) y crónicas (cuando lleva más de seis semanas con ellas).

Las urticarias agudas representan más comúnmente reacciones alérgicas tanto a comidas como a medicamentos, pero también pueden ser manifestaciones de infecciones y reacciones adversas no alérgicas.

Las urticarias crónicas comúnmente se asocian con factores físicos como el frío, el calor o la presión localizada. También pueden ser manifestaciones de enfermedades sistémicas como condiciones autoinmunes o mastocitosis.

En muchos casos no se identifica el factor desencadenante, y a estas se les llama urticarias crónicas idiopáticas.

Para las distintas formas o presentaciones de las urticarias existen pruebas diagnósticas que nos pueden ayudar a identificar o descartar potenciales causas, tales como las pruebas de piel contra alimentos, niveles de IgE específicos en sangre, retos diagnósticos contra medicamentos, y pruebas para identificar factores físicos asociados.

Terapia

Muchos pacientes responden bien a antihistamínicos orales no-sedantes. Pero, en algunos casos, estos deben combinarse con otros medicamentos para conseguir un mejor alivio y más rápida recuperación de los pacientes afectados.

Opinión

Utilizando todos los recursos a nuestro alcance es posible proveerle alivio y tranquilidad al paciente afectado por esta condición.