Suplemento Especial HIV

Tratamiento como prevención del VIH

A continuación, presentamos un breve resumen sobre una alternativa de uso preventivo para proteger del contagio del virus VIH a personas de alto riesgo. Esta nueva alternativa requiere, además, el empleo ya conocido de las medidas de protección básicas. Se deben considerar sus ventajas y desventajas y, sobre todo, la consistencia en su uso regular con el fin de mantener niveles adecuados en la sangre para que puedan ser eficaces.

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Vilmary Sierra Rosa, MD, AAHIVS
Presidente de la Asociación de Médicos Tratantes de VIH de PR; Facultativa, Florida/Caribbean AIDS Education and Training Center del Recinto de Ciencias Médicas de la UPR; Concilio de Salud Integral de Loíza; Práctica privada en Carolina

En el verano de 2012 la FDA aprobó una combinación de medicamentos como tratamiento preventivo para personas seronegativas al virus de VIH. Esto abrió una puerta de esperanza para muchos individuos, pero para otros no ha sido así, pues aún hay preguntas por aclarar sobre este tratamiento.

El CDC (Centers for Disease Control and Prevention) también dio el visto bueno para el uso de emtricitabina/fumarato de disoproxilo de tenofovir (Truvada), como un medicamento de profilaxis para el VIH en personas de alto riesgo (en especial: parejas heterosexuales serodiscordantes y hombres que tienen sexo con hombres –o HSH–).

Información necesaria antes del tratamiento

Antes de iniciar este tratamiento, los pacientes deben efectuarse las pruebas de VIH, para asegurarse de que son seronegativos. Las mismas pruebas deben seguir efectuándose cada tres meses para su seguimiento. Además, a ellos se les debe hacer una entrevista completa durante la intervención y se les tiene que explicar que el solo uso del medicamento no les asegura que no se contraiga el virus. El paciente debe tomar las mayores medidas de seguridad al tener relaciones sexuales, esto es, con protección (condón). Además de esto, debe hacerse pruebas de laboratorio de seguimiento cada tres meses, del mismo modo que un paciente positivo al VIH, añadiendo además la prueba del VIH.

Estudios clínicos

En estudios clínicos se comprobó que en parejas de HSH hubo una reducción en el contagio de un 42%. A estas personas se les dio el medicamento luego de hacerse las pruebas de VIH, teniendo estas resultados negativos.

A los pacientes se les explicó que la adherencia al tratamiento es necesaria y sumamente importante y que debían tomarlo todos los días ya que este medicamento requiere niveles adecuados en la sangre para ser efectivo. No se trata de una pastilla de uso ocasional, sino de una para tomar todos los días. Además de eso, se debe insistir en que siempre necesitan usar protección pues el medicamento solo no es suficiente para suprimir el contagio del virus. Este tratamiento tampoco previene el contagio de otras enfermedades de transmisión sexual.

Otro estudio clínico, Partners PrEP Trial, realizado en parejas heterosexuales y serodiscordantes, mostró una disminución del 75% en el contagio de VIH, teniendo las mismas indicaciones y recomendaciones que en el estudio de HSH.

En ambos estudios fue muy importante que los pacientes no dejaran de tomar el medicamento y que fueran consistentes en sus dosis. Además, a los pacientes se les hicieron los estudios de rigor cada tres meses.

Aspectos negativos del tratamiento

Por otro lado, a pesar de que todo esto constituye un avance en el tratamiento preventivo, también están los aspectos negativos de esta medicación. Entre estos podemos citar, por ejemplo:

  • El hecho de que los pacientes empiecen a desarrollar resistencia al medicamento, lo que suele ocurrir al no ser consecuentes con el uso regular del mismo;
  • Las secuelas por el tratamiento, como problemas renales, pérdida de masa ósea y redistribución de grasa corporal;
  • Se debe considerar el costo de fármaco y la cuestión de quién lo debe asumir cuando se utiliza como prevención de la condición y no como tratamiento para la misma; y
  • La impresión errada que puede dar cuando se le considera como una medicación de diversión o party pill, ya que hay personas que creen que con usarla una sola vez en alguna fiesta o encuentro casual es suficiente para evitar el contagio del VIH.

Por eso, queda en nosotros, los médicos, orientar bien a nuestros pacientes y a la población en general informándolos acerca de que este medicamento no es para uso ocasional sino para uso recurrente, para que pueda cumplir con el objetivo de prevención.

Además, debemos insistir en que esta medicación debe ser utilizada junto con protección y que –si se decide emplearla– debe haber un seguimiento médico recurrente para evitar o detectar problemas secundarios.

Comentario

Es nuestra responsabilidad con los pacientes explicarles no solo los beneficios del uso de esta medicación, sino también sus puntos en contra, sobre todo cuando esta no es utilizada como es debido.

Se trata sin duda de una puerta más que se abre para un futuro sin contagios, que nos ayude a cambiar el término de SIDA por el de VIDA.