Historia

Thomas Addison

(1793-1860): Investigador y maestro del diagnóstico

En la primera mitad del siglo XIX coinciden en el Guy’s Hospital de Londres tres médicos extraordinarios: Addison, Bright y Hodkin. El trabajo intenso y acucioso de Addison contribuyó a aumentar la fama y el renombre de ese hospital y de la medicina inglesa. Fue el primero en describir varias enfermedades, que luego llevarían su nombre. Algunos aspectos y detalles de su vida nos recuerdan que detrás de la grandeza profesional siempre hay un ser humano, que puede también sufrir o padecer enfermedades.

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Especial para Galenus
Marco Villanueva-Meyer, MD

Thomas Addison nació cerca de Newcastle, al noreste de Inglaterra. Era hijo de un tendero humilde. Al culminar la escuela, fue a la RoyalFree Grammar School en Newcastle, donde aprendió latín, idioma que llegó a dominar y a hablar con fluidez.

En 1812, inició sus estudios de Medicina en la Universidad de Edimburgo, graduándose en 1815 con honores con una tesis sobre la sífilis y el mercurio. Recién graduado se mudó a Londres, donde empezó a trabajar como cirujano residente en Lock Hospital.

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Actividad médica

En 1817, entró al Guy’s Hospital como alumno médico. En 1819, obtuvo la licencia del Royal College of Physicians. En 1824, fue nombrado asistente médico, en 1827, conferenciante y, en1837, médico titular.

En esa época, los estudiantes pagaban para asistir a cursos y conferencias y buscaban a los mejores maestros. La brillantez de Addison atraía a muchos estudiantes y médicos. Tenía fama de ser un gran diagnosticador. En el Guy’s Hospital era uno de los médicos más respetados y allí se dedicó casi por completo a los pacientes y a los estudiantes.

Enfermedades que descubrió

Addison mostró siempre gran interés por la dermatología. Así, en 1824 fundó el Departamento de Dermatología del Guy’s Hospital. Esto lo llevó a ser el primero en describir los cambios de pigmentación de la piel de la enfermedad que hoy lleva su nombre.

Además, describió varias enfermedades y signos que luego recibieron su nombre; tales como:

  • Enfermedad de Addison (1855): causa la destrucción progresiva de las glándulas suprarrenales, produciendo deficiencias en la secreción hormonal.
  • Crisis de Addison: debida a enfermedad de Addison.
  • Addisonismo: varios síntomas de la enfermedad de Addison, pero sin relación con las suprarrenales.
  • Anemia de Addison (1849): conocida como anemia perniciosa por déficit de vitamina B12.
  • Síndrome de Addison-Schilder: combina características de la enfermedad de Addison y esclerosis múltiple.

Addison también fue uno de los primeros en describir:

  • La apendicitis;
  • La enfermedad de Alibert: enfermedad de la piel que muestra manchas rosadas y halos púrpura, también llamada queloide de Addison;
  • El síndrome de Allgrove: un defecto congénito en la lagrimación; y
  • La enfermedad de Rayer: que muestra falta de pigmentación, ictericia y hepatoesplenomegalia.

Enfermedad de Addison

En 1855, Addison describió los efectos locales y constitucionales de la insuficiencia de la corteza suprarrenal: “El paciente se vuelve débil e indolente, se siente incapaz de hacer cualquier esfuerzo. El apetito se reduce mucho, el cuerpo se agota, el pulso se vuelve flojo y débil, y surge un ligero dolor o malestar a nivel gástrico, con vómitos ocasionales. También se observa un cambio de color característico de la piel, un color marrón, como sucio o negro humo, que se extiende por todo el cuerpo”. En un inicio, obtuvo críticas y escepticismo en Inglaterra y Escocia, pero ganó reconocimiento en Paris. Hoy, sus descubrimientos se reconocen como fundamentales, también para el estudio de glándulas endocrinas y enfermedades pluriglandulares.

Si algo se le puede criticar, es no haber dedicado tanto esfuerzo a la parte terapéutica como lo hacía al investigar el diagnóstico. El confiaba mucho en las fuerzas positivas y curativas de la naturaleza.

Investigación

Addison y Bright introdujeron principios científicos en el diagnóstico y pusieron énfasis en la correlación fisiológica con las observaciones de una autopsia. Esto se veía con escepticismo y burla, al igual que otros cambios como por ejemplo el uso del estetoscopio por Laennec, a quien Addison admiraba.

Su obra escrita, sobre Elementos de Medicina práctica, realizada con Bright, lamentablemente solo llegó a tener un gran primer tomo. Se sabe también que la mayor parte de este texto fue obra de Addison.

Su personalidad y vida privada

Addison tuvo que trabajar duro para poder estudiar y mantenerse. Era de modales refinados, selectivo con sus palabras y medido en sus actitudes. Era robusto, alto, inteligente, estudiado y sistemático, determinado y orgulloso de ser médico. Al examen clínico era brillante y perceptivo, lo que generaba admiración y respecto. Su persistencia e interés lo llevaban a veces a medianoche a la estación de enfermería para indagar sobre algún caso complicado, o a recorrer grandes distancias para obtener algún dato o detalle pendiente de una historia clínica.

Addison se casó relativamente tarde en la vida, a los 52 años con una joven viuda que tenía dos hijos. No llegaron a tener hijos. A la vida de este extraordinario médico e investigador llegaron también tarde los reconocimientos de las Sociedades Reales, las invitaciones a las Cortes y los títulos honoríficos.

Se dice que era algo “seco”, introvertido y que podía parecer taciturno y tímido al atender a sus pacientes; como el tipo de médico que busca solucionar problemas de salud como si cambiara una pieza de maquinaria, a diferencia de quienes consideran más los aspectos del dolor y sufrimiento.

Fallecimiento

Algunos biógrafos de Addison describen que sufrió de varios episodios de depresión clínica, lo que aceleró su retiro en 1860. Poco después, con 72 años, Addison se suicidó. Alguna versión postula que sufrió de cáncer al páncreas por la aversión a los alimentos, ictericia y rápido deterioro, y que el suicidio habría sido una forma radical de terminar con el sufrimiento.

En señal de reconocimiento y respeto a su memoria, sus colegas mandaron a hacer un busto para el hospital y se le dio su nombre a un ala del mismo.

Comentario

Thomas Addison mostró siempre una actitud de verdadera honestidad profesional. Era respetuoso con todos sus colegas y, cuando defendía sus posiciones nunca lo hacía con el propósito de subestimar a algún colega. Era hasta el último detalle honorable y nunca se vislumbró en él celos o envidia hacia nadie.

Algunos estudiosos de la vida de Addison opinan que él alcanzó sus logros gracias a su perseverancia indomable y que convertía sus objetivos en metas y sueños, de día y de noche.

Literatura

  • José L. Fresquet, Instituto de Historia de la Ciencia y Documentación (CSIC-Universidad de Valencia), España, 2004.
  • Laín Entralgo, P.; Gracia Guillén, D. (1973), Patología y clínica en el Romanticismo: Gran Bretaña. Barcelona, Salvat, vol.5, pp. 268-270.
  • Benjamin, John (1970), «Addison, Thomas», NY: Scribner, p. 59–60.
  • Charles Douglas Wehner [www.wehner.org/addison/cv].
  • Sutherland FM: Nova et vetera. Thomas Addison 1793-1860. BMJ 1960;5194: 304-5.