Suplemento Oftalmología

Síndrome del ojo seco

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José G. Matos Malavé, MD
Especialista en Oftalmología Capital Center, Hato Rey [email protected] 787.281.0030 y 787.281.0033

El síndrome del ojo seco, también conocido como queratitis seca, queratoconjuntivitis seca o xeroftalmia, es una condición que afecta la calidad de la agudeza visual y la sensación de bienestar y comodidad ocular.

Causas

Esta condición ocurre por dos causas principales: la deficiencia del volumen de la lágrima y la evaporación excesiva de la lágrima.

El ojo seco por deficiencia de volumen se debe a una inflamación mediada por linfocitos T, que daña la glándula lacrimal principal. Esto puede ser provocado por enfermedades sistémicas como la artritis reumatoidea, entre otras enfermedades autoinmunes.

El ojo seco por exceso de evaporación de la lágrima se atribuye a cambios en las glándulas de Meibomio. Estas, en vez de producir ácidos grasos no saturados, producen ácidos grasos saturados, que obstruyen las glándulas limitando la producción de la capa de aceite fino de la lágrima. Esto hace que la lágrima se evapore rápidamente, causando sequedad en la superficie de la cornea. Puede ocurrir por alergias, inflamaciones o infecciones en el borde del párpado, seborrea, rosácea ocular y deficiencia de omega 3 en la alimentación. El uso prolongado de la computadora disminuye el parpadeo en un 60%, lo que produce un incremento en la evaporación de la lágrima, causando fatiga ocular.

La inestabilidad de la lágrima afecta la calidad de la visión. La lágrima es el primer lente del ojo y debe estar totalmente lisa. La deficiencia de lágrima conlleva que la superficie óptica se torne inestable y afecte la calidad de la visión y la agudeza visual.

Tratamiento

El manejo de ojo seco requiere que el paciente esté informado de que es una condición multifactorial y crónica que necesita un seguimiento a largo plazo.

El tratamiento puede incluir compresas, limpieza de las pestañas, ungüentos lubricantes, medicinas y corticoesteroides tópicos, antibióticos orales, pequeños tapones en los conductos de drenaje de las lágrimas para que estas permanezcan en la superficie del ojo y gotas para humedecer, como lágrimas artificiales. La cirugía puede considerarse cuando los párpados están en una posición anormal.

Expectativa y pronóstico

La mayoría de los pacientes con ojo seco presentan solo molestia, pero no pérdida de la visión. En los casos graves, la ventana transparente en la córnea puede resultar dañada o infectada.

Prevención y comentario

No hay forma de prevenir el síndrome del ojo seco. Las personas con ojo seco deberán evitar el viento y las corrientes de aire de ventiladores, del aire acondicionado de habitaciones, autos o aviones, o protegerse manteniendo los ojos cerrados o usando gafas cerradas. La calefacción por radiador apenas da corrientes de aire, por lo que molesta menos que el aire acondicionado. Se debe evitar los ambientes secos, de cocinas y con fuegos.

Ayuda humedecer las habitaciones con nebulizadores o colocar un recipiente con agua sobre los radiadores, parpadear frecuentemente y no tener los ojos muy abiertos, así como evitar irritaciones oculares de cualquier tipo (falta de sueño, viento con partículas, humo de tabaco, irritantes químicos volátiles, piscinas cloradas, etc.) a las que el ojo seco tiene menor resistencia.

Referencia Tu EY, Rheinstrom S. Dry eye. In: Yanoff M, Duker JS, Ophthalmology. 3rd ed. St. Louis, Mo: Mosby Elsevier; 2008: chap 4;23.