Suplemento Asociación de Reumatólogos de Puerto Rico

Síndrome de hipermovilidad articular

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Liza B. Vázquez Cobián, MD
Reumatóloga Pediátrica

Los niños suelen ser mucho más flexibles que los adultos. La hipermovilidad articular –la habilidad de mover una articulación más allá del rango normal de movimiento– es común en niños. Aunque la mayoría de las personas con articulaciones hipermóviles no presentan quejas ni requieren tratamiento, la hipermovilidad articular es una causa común de dolor articular y musculoesquelético en niños y adolescentes.

Presentación

El término síndrome benigno de hipermovilidad articular (o hiperlaxitud articular) describe a aquellos pacientes que padecen dolor musculoesquelético asociado a hipermovilidad generalizada de las articulaciones y que no se relaciona con ningún síndrome genético, anomalías del tejido conectivo ni condiciones reumatológicas. Durante la evaluación inicial, es importante considerar y descartar diagnósticos tales como el síndrome de Marfán, el de Ehler Danlos, la osteogénesis imperfecta y la homocistinuria, entre otros.

La hipermovilidad articular es más común en la infancia que en la adolescencia, afecta a las niñas dos veces más que a los niños y tiende a disminuir en la edad adulta. Es común que otros miembros de la familia tengan hipermovilidad en las articulaciones.

Síntomas

Los pacientes con síndrome de hipermovilidad articular presentan dolores articulares frecuentes que suelen ocurrir durante o luego de la actividad física, dolores de espalda, efusiones articulares leves, subluxaciones y dislocaciones articulares, historial de trauma al tejido blando y habitus y piel con características marfanoides.

El diagnóstico del síndrome de hipermovilidad articular se realiza en base a criterios clínicos entre los que se incorporan la puntuación Beighton a los criterios de Brighton 1998 (Tablas 1 y 2). Como los criterios incluyen características marfanoides, es de importancia incluir evaluaciones oftalmológicas y cardiacas como parte del manejo inicial.

Se cree que el dolor en estos pacientes ocurre como consecuencia de movimientos excesivos que aumentan el estrés sobre la superficie articular, los ligamentos y las estructuras adyacentes. El dolor puede ser generalizado y suele afectar las extremidades inferiores. Otra queja común es el dolor de espalda, que se agrava al cargar maletas o mochilas escolares.

Recomendaciones

Es importante reiterar a padres y encargados que se trata de una condición benigna. Se debe promover la actividad física modificada. Los episodios de dolor agudo pueden ser tratados con antiinflamatorios no esteroideos e inmovilizadores. La terapia física y el ejercicio son parte integral del tratamiento. Al fortalecer los músculos alrededor de las articulaciones afectadas, se les da soporte a las mismas y se minimiza el dolor. La terapia física debe incluir un programa de ejercicios que incorporen aspectos cardiovasculares, respiratorios y neurológicos del movimiento para optimizar la condición física del paciente y, como resultado, su calidad de vida.

Comentario

Aunque el síndrome benigno de hipermovilidad articular puede ser causa de dolor articular y musculoesquelético en algunos niños, es muy importante realizar una evaluación inicial adecuada para así descartar causas genéticas, problemas de tejido conectivo y condiciones reumatológicas. La intervención temprana e incorporación de terapia física y ejercicio son esenciales para el manejo de esta condición.

Referencias

  1. The differential diagnosis of children with joint hypermobility: A review of the literature. Louise J Tofts, Elizabeth J Elliott, Craig Munns, Verity Pacey and David O Sillence Pediatric Rheumatology 2009 7:1; Jan 5, 2009.
  2. When flexibility is not necessarily a virtue: A review of hypermobility syndromes and chronic or recurrent musculoskeletal pain in children. Marco Cattalini, Raju Khubchandani and Rolando Cimaz, Pediatric Rheumatology201513:40; Oct. 2015.
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