Historia

Rudolf Virchow (1821-1902): Médico, estadista y padre de la patología moderna

En el siglo XIX, destacó la figura de Rudolf Virchow quien, además de ser uno de los más importantes patólogos, participó en cargos públicos y en el desarrollo de la antropología. Su capacidad, ímpetu y disciplina lo llevaron a ser la figura científica más destacada de su época. Tuvo un rol decisivo en el progreso y la transformación de Alemania, que en menos de medio siglo se volvió el centro mundial de la medicina moderna.

Rudolf Virchow nació en 1821 en Prusia. Era hijo único de un humilde comerciante. Debido a su interés por el estudio y las ciencias, recibió clases especiales de latín, griego y una educación humanística sólida, lo que lo ayudó a destacar en la escuela.

Inicios en Medicina en Berlín

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Especial para Galenus
Marco Villanueva-Meyer, MD

A los 18 años viajó a Berlín a estudiar Medicina. Tuvo destacados maestros y quedó impresionado por los trabajos de Theodor Swann, que acababa de describir el rol de la célula como unidad elemental de todo individuo y de su desarrollo. Virchow, más tarde en su vida, ampliaría estos estudios.

Luego de graduarse, en 1843, trabajó como interno en el Hospital de Charité, donde profundizó sus estudios en histología patológica. Sus primeras investigaciones trataron sobre la inflamación de las venas y demostró que la embolia y la trombosis (términos introducidos por él) suelen preceder a la flebitis. Investigó sobre la serie blanca de la sangre, introdujo el término leucocitosis y describió muy bien uno de los primeros casos de leucemia.

Actividad política y social

El joven médico Virchow fue asignado a una comisión encargada de estudiar una epidemia de tifus en la región de Silesia. Observó que muchos de los casos eran causados por la pobreza y por problemas sociales. Sus opiniones, categóricas, apoyaban una democracia verdadera en la que el bienestar, la educación y la libertad ayudarían a solucionar muchos de esos problemas. Insistió en el derecho de cada persona a la salud. Participó en las revueltas de 1848 en las que, con un grupo de médicos, exigió la creación de un ministerio de sanidad.

Sus opiniones liberales y enérgicas chocaron con la política absolutista y marcial de Bismarck, con quien tuvo prolongados enfrentamientos. Más tarde, Bismarck llegó, inclusive, a retarlo a duelo, el cual afortunadamente no se realizó.

Actividad científica en Würzburg

Su vida en Berlín se había complicado debido a las confrontaciones políticas. En esas circunstancias, surgió la oportunidad de dirigir en Würzburg la primera cátedra de Patología en Alemania. Él aceptó y, de 1849 a 1856, se abocó a la enseñanza e investigación. En 1850 se casó con Rose, con quien tuvo seis hijos, tres hombres y tres mujeres.

Su presencia, elocuencia y logros le dieron tal prestigio a la Universidad de Würzburg que el número de estudiantes casi se cuadruplicó. De allí surgieron destacados médicos, alemanes y del resto del mundo. Publicó el “Manual de Patología Especial y Terapéutica” en seis volúmenes. Definió conceptos sobre patología celular y la teoría de la citogénesis. Con su ejemplo, en los siguientes años, aumentó en Alemania el número de cátedras de Patología, de dos a dieciocho, y en Austria de una a diez.

Regreso a Berlín

En 1856, Virchow aceptó asumir la nueva cátedra de Patología en Berlín, con la condición de que se creara un instituto de patología, al cual él sirvió.

En Berlín, retomó las actividades políticas. Pronto fue elegido para el Concejo de la ciudad, dando apoyo en asuntos de higiene pública, escolar y de alimentos. Fue fundador del Partido Progresista y elegido, en 1861, miembro del Parlamento prusiano. Allí tuvo un rol importante y presidió, inclusive, la Comisión de Finanzas hasta su muerte.

Durante las guerras, en las décadas de 1870 y 1880, colaboró activamente en la organización del servicio de sanidad y de los hospitales militares en trenes.

Personalidad y controversias

Virchow era inquieto e impetuoso. Disfrutaba del trabajo más que de los elogios. Podía ser sarcástico, sobre todo ante la incompetencia y falta de esfuerzo, pero también muy generoso y servicial.

Su temperamento polémico destacó en el campo científico. No aceptó del todo las teorías de Darwin del origen de las especies y fue firme en manifestar que era una hipótesis sin evidencias científicas.

Fue escéptico sobre la bacteriología y discutió con Robert Koch sobre su descubrimiento del bacilo de la tuberculosis. También se opuso a la propuesta de Semmelweis de evitar la fiebre del puerperio lavándose las manos, lo que demoró en muchos lugares la adopción de esta medida preventiva.

Aportes a la Medicina y la Patología

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Federico III, saluda al Alcalde de Berlín. Virchow, de rojo, como Decano de la Facultad de Medicina y a su lado el físico von Helmholtz; Óleo, A. von Werner, Galeria Nacional Berlín

La obra de Virchow en el campo de patología fue tan amplia que a él se debe la creación de una gran parte de los conceptos actuales, tanto a nivel celular como de los tejidos y los órganos. Entre sus escritos, destacan 20 artículos que preparó en 1858 como “Patología celular basada en la histología patológica y fisiológica. Para practicar las autopsias, estandarizó la técnica con un examen detallado de todo el cuerpo. También sentó las bases de la bioética definiendo el marco ético de las ciencias.

 

 

 

Otras actividades de Rudolf Virchow

Desde su época en Würzburg, fue profundizando sus conocimientos en antropología. En 1869, fue fundador de las Sociedades Antropológicas de Berlín y Alemania. Fue editor de varios libros de etnología y dirigió expediciones, entre otras a Egipto y Troya.

Publicaciones y reconocimientos

Con su amigo Reinhardt, creó en 1846 la revista “Archivos de anatomía patológica y fisiología para medicina clínica” que se convirtió en la publicación médica más importante de su época. Al morir Reinhardt, en 1852, él continuó con la revista, que hoy se conoce como Virchow Archives.

En 1901, al cumplir Virchow 80 años, se llevaron a cabo festejos especiales en Berlín y otros lugares del mundo. Hubo actividades científicas y sociales dedicadas a él, considerado ya un patriarca.

No aceptó títulos de nobleza; sin embargo, en 1892, recibió honrado la Medalla Copley de la Sociedad Científica inglesa. Fue nominado al premio Nobel de Medicina en 1902, el mismo año en que falleció.

Virchow había gozado siempre de buena salud y solía usar el transporte público. A los 81 años, en 1902, al saltar para bajar de un tranvía en movimiento, tuvo una caída que le ocasionó una fractura de cadera. Falleció pronto, aun convaleciente.

Bibliografía

  • José L. Fresquet. Instituto de Historia de la Ciencia y Documentación (Universidad de Valencia-CSIC). Mayo, 1999.
  • Laín Entralgo, P. Historia de la Medicina, Barcelona, Salvat, 1983.
  • Erwin H. Ackerknecht, Rudolf Virchow: Doctor, Statesman, Anthropologist, Madison, 1953.
  • Ueber die acute Entzündung der Arterien. Virchow Arch. path. Anat., 1847, 1, 272-378.
  • Boyd, Byron A. Virchow: the scientis as citizen. NY, Garland, 1991.