Temas de Interés

Temas de Interès / MOTIVANDO

Reorganizando un nuevo comienzo

JPEG - 5.2 KB
Dr. J.R. Román
www.motivando.com jrromanmotivando@gmail.com

Al empezar un nuevo año, podemos analizar y visualizar nuestras aspiraciones. En esto hay dos fuerzas que pueden ser decisivas: la fuerza interna y la fuerza externa. Las experiencias del pasado, de la niñez, la influencia de la familia, el desarrollo educativo, social, espiritual y emocional proporcionan muchas oportunidades, retos, limitaciones o aspiraciones, que nos ayudan a desarrollar nuestra personalidad, que es el reflejo de nuestras creencias, de nuestros valores, de nuestras experiencias, de nuestros conocimientos y de nuestros sueños. Al enfrentar nuevos retos, tanto la ansiedad como los temores, el coraje o la depresión pueden bloquear nuestra visión y objetivo. Nos pueden hacer perder el propósito y la razón de vivir, detenernos, deteriorarnos y paralizarnos, haciéndonos sentir insuficientes, convirtiéndonos en personas difíciles, sin destino, sin motivación y sin deseos de lograr nuestros sueños.

Un sueño es lo que se desea y es lo que motiva a luchar para alcanzar una meta. Es el compromiso de realizar el propósito que Dios nos ha dado. Ese propósito define la visión, la visión define los valores, los valores definen nuestro carácter y el carácter define el destino. Al dejar de soñar nos apagamos, nos deprimimos, dejamos de vivir. La decisión de cambio es de cada uno, sin importar la situación actual; el futuro puede ser diferente, siempre que se crea y que se esté consciente de que Dios nos ha dado el potencial para salir de cualquier estancamiento emocional. Para esto se requieren preparación, conocimiento, dedicación y rodearse de personas que sirvan de facilitadores y que nos ayuden a pavimentar el camino para conseguir una vida balanceada.

Es como si tuviéramos cuatro ruedas para mover nuestra vida, tal como ocurre con un automóvil. La primera rueda es la personal. Allí están el área espiritual, emocional y física. Cuando uno se siente bien con uno y está balanceado, motivado, saludable, lleno de confianza y de certeza, esa rueda está bien. La segunda rueda es la familia, la pareja, los hijos, el hogar y las relaciones. Si esas relaciones son buenas y hay compromiso de la familia de unirse y mantenerse unidos en un mismo propósito, esa rueda se mantiene llena. La tercera es el trabajo, los proyectos, las metas que uno tiene para desarrollar su potencial, realizar sus sueños. Si uno está comprometido y motivado con esos proyectos, hay esperanza, hay fe y hay deseos de seguir adelante. La cuarta rueda son las finanzas. Cuando se tienen problemas financieros, se tiene tensión, angustia, frustración y esa rueda puede estar vacía.

El cambio de año requiere que tomemos la decisión de subir a un nuevo nivel. Debemos evaluar e identificar soluciones para las adversidades que nos pueden afectar. ¿Estamos felices? Muchas veces no nos enfocamos en las cosas que nos dan felicidad e invertimos casi todo nuestro tiempo en lo que no funciona, en lo que no sirve, en lo que no tenemos y en lo que no sabemos hacer. Identifiquemos cinco razones que nos hacen sentir felices e identifiquemos las ruedas que estén vacías y cómo llenarlas.

¿Qué hacer para que este año sea el mejor de la vida? Cuando uno se atreve a abrir el corazón, a aceptarse como uno es, como alguien único y sin copia entre los 7 mil millones de personas que viven en la Tierra, cuando se cree en este proceso proactivo para subir a otro nivel, automáticamente se está dando un paso de fe, de confianza, de convicción, de certeza que se puede cambiar y que el futuro puede ser diferente. Pero todo depende de las decisiones que se tomen hoy. Las decisiones que uno tomó en los últimos cinco años dan sus resultados hoy y las decisiones que se tomen ahora van a mostrar resultados en los próximos cinco años. ¡Feliz y próspero año nuevo!