Suplemento Breast Cancer Conference

Prevención de cáncer de seno: Visión integral

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Víctor Marcial, MD
Oncólogo

La incidencia de cáncer de seno en Puerto Rico ha aumentado significativamente en las últimas décadas. También se ha observado un aumento de este cáncer a más temprana edad. Las estrategias médicas y epidemiológicas han concentrado sus esfuerzos en encontrar el cáncer en etapas más tempranas (sonogramas, mamogramas, exámenes físicos) y tratarlo con quimioterapia, radiación y cirugía, pero aún se ha hablado muy poco de la prevención.

Sustancias tóxicas

Se ha demostrado una correlación entre la incidencia de cáncer y la cantidad de químicos y tóxicos en el medioambiente, como por ejemplo la dioxina, el mercurio, la gasolina, los insecticidas, el cigarrillo o el alcohol. Así, en áreas con altos niveles de contaminación del ambiente se ha determinado una relación de estos químicos con el cáncer de seno. Específicamente, la dioxina, que se encuentra en muchos plásticos que son tan prevalentes en nuestra sociedad, se relaciona con el cáncer de mama en animales y en humanos.

Estrés

El estrés también puede aumentar la incidencia de cáncer a través de sus efectos nocivos en el funcionamiento normal de todas las partes del cuerpo, especialmente del sistema inmune.

Nutrición, alimentación y otros factores Actualmente, la nutrición es, por lo general, inadecuada. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos ha encontrado que la comida contiene menos de la mitad de los nutrientes presentes hace 15 años. Además, la contaminación de la comida con insecticidas, la comida genéticamente alterada, los estrógenos en los animales y huevos y comida considerada no orgánica son factores relacionados con muchas enfermedades.

Otros factores que pueden incidir en el riesgo de cáncer de seno son los medicamentos con hormonas, así como la obesidad y la radiación.

Prácticas saludables

Por esto y muchas otras razones, es importante prevenir estas posibles causas de cáncer de mama a través de dietas consideradas orgánicas por el USDA, las que podrían desintoxicar al organismo. La reducción del estrés también es favorable al igual que el ejercicio, ya que estos elementos conllevan una regeneración de las áreas dañadas del organismo.

Factores que pueden tener efecto sobre la disminución del riesgo incluyen, también, el dormir en un cuarto oscuro, la provisión de lactancia materna, la gestación temprana y –solamente en casos de alto riesgo con historial familiar muy marcado– el uso preventivo de tamoxifeno, la ooforectomía o la mastectomía preventiva.

Es recomendable que se implementen estas prácticas en pacientes ya diagnosticados con cáncer, pues se ha demostrado que, cuando se remueven toxinas del cuerpo y se hace ejercicio, se logra disminuir el estrés, la ansiedad y la depresión, y se puede curar más casos de cáncer.

Estas estrategias, junto con suplementos nutricionales específicos y vitamínicos, deben ser parte de los programas preventivos y de manejo del cáncer, pues, para un apoyo nutricional óptimo, no basta solo con la alimentación.

Comentario

Un buen programa preventivo y de intervención del cáncer está muy bien complementado cuando se incorporan las estrategias de nutrición, ejercicio y reducción del estrés.