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Motivando: El poder de la perseverancia

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Dr. J.R. Román
www.motivando.com jrromanmotivando@gmail.com

La perseverancia es el hábito de seguir luchando ante la adversidad, sin importar los retos y las dificultades que haya que enfrentar. Las personas perseverantes tienen un propósito definido, saben lo que quieren lograr, se comprometen con sus metas y no descansan hasta hacerlas realidad. Tienen la disciplina de administrar su voluntad, de saber decir no cuando hay que hacerlo, no se dan por vencidas aunque todo esté oscuro y no se vea una oportunidad para continuar. Los perseverantes tienen carácter, sus palabras armonizan con su comportamiento, saben que las excusas satisfacen solamente al que las da y debilitan el carácter de quien las acepta.

Abraham Lincoln fue un hombre perseverante. De 1831 a 1843, intentó ser Representante en varias ocasiones y fracasó. De 1848 a 1858, trató de ser Senador en dos ocasiones, Representante a la Cámara, Vicepresidente de los Estados Unidos, y en todo ello fracasó. En 1860, fue elegido Presidente de los Estados Unidos después de haber perdido más de diez elecciones. Cuando presentó su candidatura para Presidente, un periodista le pregunto: “¿Señor Lincoln, usted no se cansa de fracasar? Ya ha perdido más de 10 elecciones, ¿qué le hace pensar que ahora puede ganar?” Lincoln le contestó pausadamente: “Para mí, esos reveces no han sido fracasos, han sido resultados no deseados. Yo voy a conseguir la igualdad de los hombres, por eso voy a ganar esta elección y voy a cambiar esta nación”.

Lo importante no son las veces que uno haya caído sino las veces que se levante. Mientras se tenga un sueño, una meta, un deseo por conquistar, se deberá ser perseverante. Thomas Alba Edison exploto más de 5 mil bombillos hasta que desarrolló la primera bombilla. Si se hubiera rendido en la 3656, no hubiera alcanzado la meta. Nunca se desanimó, siempre veía que si su esfuerzo no funcionaba habría otra manera de hacerlo. El secreto es no desanimarse, es necesario vencer la duda, el desánimo y el temor, que son enemigos de la perseverancia.

Cristóbal Colón nunca se rindió. Recibió muchos “no” a su petición de ayuda. No hubiera descubierto América si se hubiera desalentado después de recibir cientos de negativas. Todo el mundo se reía de él cuando iba de un sitio a otro pidiendo ayuda económica para su viaje. Lo veían como un aventurero, pero él se afirmó en su visión y en su propósito; y tuvo éxito.

Las personas perseverantes tienen éxito porque saben reconocer que:

  1. Si lo que se está viviendo no es igual al sueño que se quiere alcanzar, significa que hay que continuar hasta llegar a la meta y que lo actual es temporal;
  2. En cada fracaso hay una semilla de éxito, detrás de cada adversidad puede haber una gran bendición;
  3. El fracaso nos hace más capaces, nos enseña cómo no hacer las cosas y a buscar otro camino;
  4. Mientras se esté enfocado en un fracaso, no se podrá lograr el éxito; hay que sepultar el fracaso y sustituirlo por las victorias que hemos alcanzado; y
  5. Los perseverantes tienen los objetivos claros, saben por qué tiene que luchar, conocen lo que se debe hacer para llegar a la meta y establecen prioridades para conquistar lo que les pertenece.

Tenemos dos opciones: asumir responsabilidad con nuestro futuro o esperar que las crisis definan nuestro destino. Recordemos siempre que tenemos una sola vida, que es corta, que hay que aprovecharla y vivirla intensamente. ¡Hay que ser perseverante! No se rinda; mientras otros digan que no se puede, usted hable de cómo hacerlo; mientras otros hablen de escasez y de dificultades, usted hable de abundancia y de oportunidades. Mientras otros digan que es difícil y que no se puede, usted mencione que para el que cree todo es posible.