Suplemento Colegio Americano de Médicos de Emergencia

Mitos y realidades sobre la resucitación cardiopulmonar

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Daniel Muñoz-Acabá, MD, FACEP
Emergenciólogo

En medicina constantemente se producen cambios. Muchos de los paradigmas que estudiamos en el pasado se pueden cuestionar en la actualidad o, sencillamente, evolucionan. En las escuelas de Medicina, hoy en día, se enfatiza en practicar una medicina “basada en evidencia” y no en casos anecdóticos.

A continuación, mencionaremos algunos puntos importantes sobre la resucitación cardiopulmonar (RCP).

Mito:

Lo más importante en el manejo de un paciente con paro cardiaco súbito es la ventilación.

Realidad:

Las últimas guías de RCP publicadas por la Asociación Americana del Corazón (AAC) han cambiado la secuencia de resucitación del soporte vital básico: “ABC” (vía aérea, respiración, compresiones) a “CAB” (compresiones, vía aérea, respiración), tanto para adultos como para pacientes pediátricos.

El énfasis en una ventilación temprana (boca a boca, intubación endotraqueal o bolsa ambú) resta tiempo necesario para ejecutar compresiones torácicas de calidad (100 por minuto). Por otro lado, las ventilaciones aumentan la presión intratorácica, lo que disminuye el gasto cardiaco (cardiac output) necesario en un paciente que acaba de sufrir un paro o arresto cardiaco. La mayoría de los pacientes con muerte cardiaca súbita no están hipóxicos a la hora del paro cardiaco, por lo que la sangre en la circulación central no tiene deficiencia de oxígeno.

La literatura reciente ha demostrado un aumento en la tasa de sobrevida y aumento en las altas hospitalarias con buen estado neurológico luego de un paro cardiaco, cuando se utilizaron protocolos que usan una intubación endotraqueal tardía (luego de 6 minutos)1-2. En resumen, durante los primeros minutos de la resucitación se debe dar énfasis a compresiones cardiacas de calidad.

Mito:

Es necesario hiperventilar a todos los pacientes durante la resucitación luego de un arresto cardiaco para aumentar la oxigenación central.

Realidad:

la hiperventilación disminuye la perfusión cerebral porque elimina el dióxido de carbono. La literatura reciente pone énfasis en que utilicemos el concepto de “resucitación cardiocerebral” (RCC) y que nuestros esfuerzos se dirijan a preservar las funciones cerebrales del paciente. Lo adecuado es dar una ventilación cada 6 segundos (6 a 8 ventilaciones por minuto)3.

Mito:

Hay que interrumpir frecuentemente las compresiones torácicas para verificar el pulso del paciente.

Realidad:

La evidencia indica que incluso breves interrupciones en la RCP son perjudiciales. Por lo tanto, los reanimadores deben minimizar los intervalos a cada 2 minutos. Es importante recordar que al interrumpir la RCP se debe evaluar el ritmo cardiaco en el monitor conectado al paciente y no su pulso, para identificar aquellos ritmos que necesitan desfibrilación. Un paciente con un ritmo no organizado en el monitor no tendrá pulso⁴.

Mito:

Hay que parar las compresiones cuando se carga el desfibrilador.

Realidad:

Minimizar el intervalo entre la interrupción de compresiones y la descarga eléctrica mejora las probabilidades de éxito de la descarga y la supervivencia del paciente4.

Mito:

La atropina se debe utilizar en pacientes con asistolia o actividad eléctrica sin pulso como parte del algoritmo de RCP.

Realidad:

Las guías de la AAC eliminaron el uso de atropina en 2010 para pacientes con asistolia y actividad eléctrica sin pulso4.

Mito:

Los familiares del paciente no pueden entrar al área donde se está llevando a cabo la RCP.

Realidad:

En estudios donde se entrevistó a familiares que fueron testigos de la RCP en sala de emergencias, estos entendieron que su presencia fue positiva en el proceso de la muerte de su familiar. La mayoría de los entrevistados indicaron que volverían a participar, si fuera necesario, y que el acompañar a su familiar en el momento de la muerte los ayudó en el duelo5-6.

Los cambios recientes a las guías de RCP provienen de estudios que han demostrado mejor estado neurológico en el momento de alta hospitalaria a los pacientes que tuvieron un paro cardíaco. El mantener compresiones de alta calidad mínimamente interrumpidas, reducir el énfasis en intubación endotraqueal precoz y el cambiar el orden “ABC” a “CAB” son sólo algunos de los nuevos cambios recomendados.

Comentario Conocer sobre RCP es indispensable para todas las especialidades médicas. Es nuestro deber mantenernos al día ya que estas cambian constantemente.

Referencias

  1. Garza AG, Gratton MC, et al. Improved patients survival using a modified resucitation protocol for out-of-hospital cardiac arrest. Circulation 2009;119:2597-2605.
  2. Ewy GA. Do modifications of the American Heart Association Guidelines improve survival o patients with out-of-hospital cardiac arrest? Circulation 2009;2542-2544.
  3. .Ewy GA, Kern KB. Recent Advances in Cardiopulmonary Resucitation: Cardiocerebral Resucitation. J AM Coll Cardiol 2009;53;149-157.
  4. ACLS Provider Manual, American Heart Association, 2010.
  5. Doyle CJ, Post H, Burney RE, Maino J, et al. Family participation during resuscitation: an option. Ann Emerg Med. 1987 Jun;16(6):673-5.
  6. Boudreaux ED, Francis JL, Loyacano, T. Family presence during invasive procedures and resuscitations in the emergency department: a critical review and suggestions for future research. Ann Emerg Med. 2002 Aug;40(2):193-205. Review.