Suplemento Diabetes

Metas de control de presión arterial en personas con diabetes

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Harry Jiménez, MD, FACE
Endocrinólogo Ex Presidente Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología

La hipertensión arterial es un factor de riesgo para la enfermedad coronaria, que es la causa de muerte número uno, tanto en Puerto Rico como en los Estados Unidos.

Diabetes e hipertensión arterial

Entre el 75% y el 80% de los pacientes diabéticos tienen hipertensión arterial, lo cual aumenta la mortalidad y el riesgo de infarto al miocardio, el fallo congestivo, la trombosis y la hemorragia cerebral.

La hipertensión arterial también agrava y acelera el daño de retinopatía y nefropatía diabética. La diabetes tipo 2 es la causa más común de enfermedad crónica renal que lleva a diálisis, y la segunda causa es la hipertensión arterial; ambas son causantes de más del 50% de los pacientes en diálisis. El daño temprano al riñón en estos pacientes se evidencia por la microalbuminuria en la orina, seguida por una disminución de la filtración glomerular del riñón.

Recomendaciones básicas

Para lograr las cifras ideales de presión arterial, se recomiendan cambios de estilos de vida, tales como:
  • Disminuir el consumo de sal;
  • Reducir el peso, si hay obesidad o sobrepeso;
  • Hacer ejercicio media hora al día, 5 veces por semana;
  • Aumentar el consumo de frutas y de fibra;
  • Reducir el consumo de grasas saturadas;
  • No fumar; y
  • Moderar el consumo de alcohol.

La Asociación Americana de Diabetes (ADA), la Asociación Americana de Endocrinología Clínica (AACE) y la Comisión Conjunta para el diagnóstico y manejo de Hipertensión (JNC VII) recomiendan que la presión arterial en un paciente con diabetes tenga un valor sistólico por debajo de 130mm Hg y diastólico debajo de 80mm Hg.

Empleo de medicamentos

Si las medidas anteriores no llevan al paciente a la meta de una presión arterial menor a 130/80mm Hg, se pueden añadir agentes farmacológicos.

El paciente diabético tipo 2 con hipertensión arterial requiere alrededor de 2 a 3 agentes farmacológicos para el control de la presión, y uno de ellos debe ser un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina (ACE) o bloqueador de receptores de angiotensina (ARB). Estos medicamentos ayudan a controlar la hipertensión y, de esa manera, se retrasa el daño renal y se puede evitar el desarrollo de enfermedad crónica renal y la necesidad de diálisis o trasplante renal.

Metas y comentario

Es sumamente importante que el paciente diabético tipo 2 controle su nivel de glicemia teniendo una hemoglobina glicosilada A1c debajo del 7%, una presión sistólica menor de 130 y diastólica menor de 80, que no fume, que modere el alcohol, que controle problemas de dislipidemia, que cumpla con los cambios de estilo de vida mencionados anteriormente y que haga ejercicio, además de usar una aspirina diaria, si no es alérgico y tiene más de 40 años.