Invitado del mes

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Los niños… presente y futuro del mundo

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Gilberto Puig, MD, FAAP
Cuidado Crítico Pediátrico
Director, Intensivo San Jorge Children’s Hospital

Las realidades de nuestra niñez y adolescencia, tanto en Puerto Rico como en el resto de Latinoamérica y también en muchas grandes ciudades del mundo, muestran hoy en día un panorama en el que asoman grandes retos. Hay serios problemas que atentan contra el desarrollo de su salud física y emocional, siendo así que desde diferentes perspectivas observamos situaciones bastante parecidas en las que aparece un niño en situación de riesgo.

¿Acaso no hay grandes semejanzas entre la situación de los niños de la guerrilla en Colombia con la vida de los niños de la calle en Guatemala o con la realidad de nuestros niños que crecen dentro del entorno violento del tráfico ilícito de drogas? En el transcurso de los últimos meses, hemos sido confrontados con situaciones en las que destaca un alarmante alza en lesiones violentas a quemarropa dentro de nuestra niñez. Estas situaciones, además de poder producir un grave daño físico con consecuencias permanentes e inclusive poner en riesgo la vida misma, pueden dejar una terrible marca emocional para toda la vida, no solo en el niño sino en toda su familia, además de incrementar sensiblemente el riesgo de que estos futuros adultos asimilen este patrón de vida en el que la violencia es el elemento principal.

Estamos permitiendo que nuestra niñez sea atropellada por la violencia del mundo, y está desarrollándose así un panorama que afecta el desempeño del niño del presente y del adulto en el futuro. Nuestros niños necesitan bases para una buena salud física y mental. Debemos apoyar y aspirar a un núcleo familiar sólido que garantice una vida balanceada a nuestra niñez, lo que promoverá adultos de bien para las próximas generaciones.

Tenemos que defender los derechos que tienen nuestros niños. Tanto las entidades de los gobiernos locales, regionales o nacionales, las instituciones y empresas no gubernamentales, así como los médicos en general y los pediatras en particular, todos tenemos que unirnos para que nuestros niños y adolescentes crezcan en un ambiente que promueva su bienestar dado que “los niños son el presente… y el futuro del mundo.”