Historia

Los hermanos Rodríguez Pérez

en la Medicina de Puerto Rico

La medicina es una profesión que requiere una intensa vocación, ya que desde los estudios hay que dedicarle mucho tiempo, ser perseverante y hacer un compromiso de vida. Por eso, aunque no son infrecuentes, tampoco dejan de ser curiosos los casos de familias enteras dedicadas a la misma profesión, en este caso a la medicina, como ocurrió con cinco de los hermanos Rodríguez Pérez en Puerto Rico. Entre ellos hubo dos cirujanos, un radiólogo, un ginecólogo-obstetra y un psiquiatra, además de un farmacéutico que sería padre de tres médicos más.

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Norman Maldonado, MD
Hematólogo-Oncólogo Ex Presidente de la Universidad de Puerto Rico

David y Eduardo, los cirujanos

Ha habido muchas familias de médicos en Puerto Rico, entre las que destaca la de los 5 doctores Rodríguez Pérez. Al primero que conocí fue al Dr. David Rodríguez Pérez cuando nos daba las conferencias sobre cirugía en enfermedades pulmonares en el Hospital Municipal de San Juan. Luego, tuve la oportunidad de conocerlo mejor durante una rotación de un mes en el Hospital Antillas para la tuberculosis que dirigía el Dr. José Rodríguez Pastor y donde operaban el Dr. David Rodríguez Pérez y su hermano, el Dr. Eduardo Rodríguez Pérez.

David había estudiado primero Farmacia en la Universidad de Puerto Rico y en 1936 se trasladó a Alemania a estudiar Medicina en la Universidad de Heidelberg. Su hermano Eduardo, por su parte, fue a Santiago de Compostela en España, también a estudiar Medicina, pero durante la Guerra Civil Española se cerró la universidad, por lo que se fue también a Heidelberg, donde culminó sus estudios. David se fue a Berlín para unos cursos especiales, pero regresó para graduarse en Heidelberg en 1940. Durante la Segunda Guerra Mundial, los hermanos regresaron a Puerto Rico. David hizo su internado en el Hospital Municipal de San Juan y luego recibió una beca del Departamento de Salud para hacer una residencia en Cirugía Torácica en Michigan. A su regreso, fue nombrado como Director de Cirugía Torácica en el Departamento de Salud que ya tenía los 5 Hospitales de Distrito y el Hospital antituberculoso Alejandro Ruiz Soler, donde hoy está el Hospital de Distrito Universitario.

David hizo la primera comisurotomía mitral en Puerto Rico. En 1946 llevó a cabo la primera operación cardiovascular extracardíaca en Puerto Rico y en 1958 realizó trasplantes de corazón y pulmón en perros. Operó a muchos pacientes con condiciones congénitas del corazón y era un experto en operaciones de cáncer de esófago, entre otras cirugías complejas. Además, realizó cirugías a cientos de pacientes de tuberculosis. Para los pacientes del Hospital Ruiz Soler él era un ídolo y, cuando me tocaba ir con él a las visitas médicas semanales, tuve la oportunidad de ver cómo lo recibían con abrazos y aplausos. Recibió el premio Bailey K. Ashford en 1969 por combatir las enfermedades pulmonares. En 1971 se mudó al Hospital de Veteranos donde, gracias a su capacidad profesional, logró salvar innumerables vidas. David vivió hasta la edad de 99 años. Además, tenía un gran pasatiempo que era ocuparse de la finca de frutas que tenía en Vega Baja.

Su hermano Eduardo, al regresar de Alemania, trabajó durante un año en Patología con el Dr. Enrique Koppish en la Escuela de Medicina Tropical y de allí pasó a hacer su residencia en Cirugía General en el Hospital Municipal de San Juan. Él fue un gran cirujano general y operaba con frecuencia con su hermano David. Fue un excelente maestro y su personalidad era distinta a la de su hermano.

Agustín, ginecólogo y obstetra

El Dr. Agustín Rodríguez Pérez estudió en Santiago de Compostela, una de las universidades favoritas de los estudiantes puertorriqueños en aquella época.

A él tuve la oportunidad de conocerlo muy bien pues se casó con la Dra. Esther González Parés, quien era Directora de Reumatología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico cuando yo dirigía Hematología. Agustín hizo su residencia en el Hospital Universitario y fue a la Universidad de Nueva York a hacer una subespecialidad en Infertilidad. Trabajó toda su vida en el Programa Materno-Infantil (MIC) en Centro Médico, donde sirvió en forma excepcional a las gestantes con embarazos de alto riesgo de nuestra isla.

Su hijo y su hija son reconocidos especialistas en Cirugía Vascular en el Centro Cardiovascular y en Reumatología en la Escuela de Medicina del Recinto de Ciencias Médicas.

Manuel, psiquiatra y Oscar, radiólogo

En 1968, cuando me mudé a Torrimar en Guaynabo, conocí a otro de los hermanos, el Dr. Manuel Rodríguez Pérez, quien era un de los líderes de la urbanización. Había estudiado Medicina en la Universidad de Marquette y luego se especializó en la Universidad de Kansas. Era un reconocido promotor de la psiquiatría en Puerto Rico. Además, era muy activo en la iglesia y en asuntos de la comunidad, junto a su esposa. Un hijo suyo estudió Medicina también.

El más joven de los hermanos médicos fue el Dr. Oscar Rodríguez Pérez, quien estudió primero en Indiana y luego fue a Madrid a estudiar Medicina. Al volver a Puerto Rico, hizo su internado en el Hospital Municipal de San Juan y luego fue a Filadelfia para su especialización en Radiología. Regresó a San Juan, donde siguió practicando por el resto de su vida.

Jaime, farmacéutico, padre de 3 médicos

El Lcdo. Jaime Rodríguez Pérez es el sexto se los hermanos. Estudió Farmacia en la Universidad de Puerto Rico y regresó a su pueblo natal en Vega Baja, donde ha servido a su comunidad. Tiene 3 hijos, todos médicos, incluido el Dr. Eduardo Rodríguez Vázquez, distinguido cirujano que dirige el Museo de la Medicina.

Comentario

La familia Rodríguez Pérez ha sido un grupo excepcional que ha hecho una enorme contribución a la salud de nuestro pueblo desde la década de 1940 cuando nuestra isla sufría de serias enfermedades y había muy pocos recursos. Es importante reconocerlos por su dedicación y excelencia en el cuidado de los pacientes y por la gran contribución al bienestar de nuestra sociedad.

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Retrato histórico de toda la familia: (De pie) Jaime (farmacéutico), Manuel (psiquiatra), Eduardo (cirujano general), Agustín (obstetra-ginecólogo y el único que está vivo). (Sentados) Carlos Oscar (radiólogo), Doña Ana Pérez Melon (madre), Don Agustín Rodríguez del Toro (padre) y David (cirujano torácico). Foto: cortesía del Dr. Eduardo Rodríguez-Vázquez.