Suplemento Especial Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología

La transición médica de jóvenes a adultos

El periodo entre los 18 y los 21 años de edad está lleno de grandes retos y cambios, donde los adolescentes se convierten en jóvenes adultos y enfrentan nuevas responsabilidades y desafíos. El área de la salud no es la excepción para este cambio y, por ello, los médicos debemos ayudar a nuestros pacientes durante esta etapa. Tenemos que considerar realizar algunos cambios y crear protocolos para la transición médica de jóvenes adultos. Esto es válido no solo en el campo de la endocrinología y endocrinología pediátrica sino en la mayoría de especialidades médicas.

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Carlos A. Leyva Jordán, MD
Endocrinólogo Pediátrico
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Jonathan Vélez, MD
Residente Programa de Med-Peds del RCM

Situación en el cambio a la adultez

Aquellas personas que desde niños padecen de alguna condición crónica, saben que el periodo de transición de tener como médico a un pediatra a tener a un médico internista no es una etapa fácil. El manejo médico, específicamente entre los 18 y los 21 años, es un periodo en que muchos pacientes se sienten en el limbo. Por ejemplo, un paciente de esta edad que se hospitaliza es atendido primero en el área de Emergencia de adultos. Luego, es admitido al área de Medicina Interna, pero después, cuando ya está de alta, usualmente será atendido nuevamente por su pediatras. Estas variantes pueden generar incertidumbre en el paciente o en sus familiares sobre a quién acudir, lo que puede crear deficiencias en el cuidado médico y en el seguimiento del problema. Además, los estilos de manejo de los pacientes por pediatras o médicos de adultos suelen ser diferentes. Por otro lado, los jóvenes de estas edades asumen más responsabilidades y son más independientes, pero muchos aún no tienen ni la madurez ni la experiencia para manejar no solo su condición médica, sino los detalles administrativos del sistema de salud.

Posibilidad de preparación y protocolos

Por esto, puede ser deber nuestro, de las autoridades médicas y también de las instituciones hospitalarias, evaluar este asunto con cuidado y buscar preparar algún protocolo de transición para estos pacientes, en el que haya una continuidad en el manejo de la condición. En particular, los médicos pediatras debemos ayudar al paciente, especialmente a aquellos con condiciones crónicas a su transferencia a la clínica de adultos de una madera organizada, anticipada y paulatina, proveyendo al mismo tiempo al nuevo médico la información clínica del paciente para garantizar la continuidad en el cuidado médico. Es un proceso que debe contar con protocolos escritos y estandarizados que se implementen en cada clínica y que comiencen con el pediatra y/o médico de familia, y culminen con el médico de adultos. El objetivo principal de este proceso es que el paciente maximice su potencial de automanejo –además de optimizarse el manejo médico–.

Para esto, la comunicación es esencial. El uso del récord médico electrónico y la accesibilidad universal entre los proveedores para transmitir la data con el permiso del paciente puede ayudar a la continuidad del cuidado. Se debería evaluar y considerar establecer el área pediátrica hasta los 21 años de edad y que de los 21 años en adelante se acuda al área de adultos.

Programas en los Estados Unidos

Hay muchos programas de “Transition of Care”, específicamente en los Estados Unidos, donde se han creado varios protocolos y guías. La transición médica de los jóvenes al área de adultos es uno de los objetivos de desempeño nacional federal del “Maternal Child Health Bureau” (MHCB) que en específico exige a los Estados aumentar el porcentaje de adolescentes –con y sin cuidados especiales de salud– que requieran los servicios necesarios para hacer la transición al cuidado médico de adultos. En los Estados Unidos, la gran mayoría de jóvenes y adultos jóvenes y sus familias no reciben atención médica de transición, a pesar de las recomendaciones de asociaciones médicas profesionales que indican que la preparación de transición debe comenzar temprano en la adolescencia y continuar en la adultez joven.

Según la Academia Americana de Pediatría, la Academia Americana de Médicos de Familia y el Colegio Americano de Médicos, todos los jóvenes, particularmente aquellos con necesidades especiales, deben recibir servicios de transición en el cuidado de la salud como parte de la rutina primaria y atención especializada para que puedan "optimizar su capacidad para asumir roles de adultos y para asegurar que los servicios de salud les estén disponibles”.

Desde el lanzamiento en 2011 de estas recomendaciones profesionales, un nuevo modelo de transición – Los seis elementos esenciales para la transición de los cuidados médicos del paciente joven adulto– ha sido desarrollado y probado en varias clínicas y programas de salud. Estos seis elementos esenciales definen los componentes básicos del apoyo de transición en el cuidado de la salud.

Comentario

Es nuestra meta que en Puerto Rico todos los grupos y agencias pertinentes se unan para crear las normas, guías y protocolos necesarios para poder proveer a estos pacientes la atención médica que merecen. Esto es importante no solo en el paso de la endocrinología pediátrica a la endocrinología de adultos, sino en distintos campos y especialidades médicas.

Referencias

  1. National Health Care Transition Center (www.gottransition.org).
  2. Cooley WC, Sagerman PJ; American Academy of Pediatrics; American Academy of Family Physicians; American College of Physicians; Transitions Clinical Report Authoring Group. Supporting the health car transition from adolescence to adulthood in the medical home. Pediatrics. 2011; 128:182-200.