Suplemento 7° Jornada de Obstetricia y Ginecología CARIBE-GYN 2011

La crisis en la prestación de servicios obstétricos en los Estados Unidos y Puerto Rico

La población de Estados Unidos ha aumentado en 80 millones desde 1980 y se estima que la población femenina aumentará un 36% en los próximos 40 años.
A pesar de esto, el número de posiciones para residentes de primer año en Obstetricia y Ginecología casi no ha variado en los últimos 30 años (1200 residentes de post grado 1).

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Joaquín Laboy-Torres,MD
Especialista en Obstetricia y Ginecología Director Programa de Residencia Hospital San Lucas, Ponce Director Departamento, Escuela de Medicina de Ponce

Programas de residencia en Puerto Rico

El número de programas de residencias en Obstetricia y Ginecología ha declinado gradualmente de 306 en 1979 a 246 en 2010. En este mismo periodo cerraron cincuenta programas. En Puerto Rico perdimos las residencias de Caguas y Mayagüez.

En el pasado graduábamos anualmente 22 obstetras y ginecólogos. Hoy en día, este número se ha reducido a solamente 12 especialistas.

Especialistas por edad y género

Actualmente, el 50% de los obstetras ginecólogos en Estados Unidos son mujeres. Este número irá en aumento ya que el 80% de los residentes son mujeres.

La edad promedio de los obstetras activos es de 51 años. Según una encuesta reciente, los obstetras dejan de atender partos en promedio a la edad de 48 años. Sin embargo las mujeres especialistas por razones muy válidas, dejan de hacerlo en promedio a los 43 años.

La preocupación por problemas relacionados a la responsabilidad profesional, lleva a practicar una medicina defensiva. Esto puede hacer que el médico evite tratar pacientes de alto riesgo y las cirugías complejas, y que la tasa de cesáreas continúe en aumento.

En la actualidad, a nivel nacional y en Puerto Rico no se han dado leyes que atiendan esta problemática. Solamente la Ley de los Centros Médicos Académicos Universitarios (CEMAR) de 2006, creada para ayudar a desarrollar talleres de enseñanza cobijados por las escuelas de Medicina, ayuda en forma parcial. Esta Ley impone topes en la cuantía de las reclamaciones, pero los médicos especialista tienen que costear sus propias pólizas de responsabilidad profesional.

Resumiendo

Se identifican los siguientes problemas:

  1. Pocas plazas para el entrenamiento de residentes.
  2. Un ambiente médico-legal negativo y hostil.
  3. Compañías aseguradoras que dan a los médicos un reembolso que no es justo ni razonable.

En la medida en que no se atiendan estos tres problemas mayores, nuestros obstetras jóvenes se marcharán a aquellos lugares en los que se les reembolse adecuadamente y donde las leyes favorezcan el ejercicio de una práctica médica digna sin presiones, muchas veces injustas.

Así, se podría anticipar una crisis aún mayor en la disponibilidad de servicios médicos para el cuidado de nuestras mujeres, generada por un lado por el aumento en la demanda de estos servicios debido al incremento poblacional, y por otro lado por el envejecimiento de la fuerza laboral médica. Esto se sumaría a la insatisfacción de los médicos con las condiciones en que deben ejercer su profesión por los problemas que generan los casos de impericia y los costos de los seguros de responsabilidad y por la cada vez mayor injerencia de terceros, administradores y aseguradoras, en el reembolso de los servicios médicos. Es por ello cada vez más imperioso actuar pronto para defender en última instancia los intereses de las pacientes.