Inmunoterapia y anticuerpos monoclonales:

Resumen sobre aspectos básicos de su desarrollo y condiciones aprobadas (abril, 2019)
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Especial para Galenus
Adaptado de NIH y
NCI (National Cancer Institute)

El desarrollo de anticuerpos monoclonales

Ya en 1984, los investigadores Jerne, Köhler y Milstein (danés, alemán y argentino respectivamente) obtuvieron el Premio Nobel de Medicina por su aporte a la ciencia en el desarrollo de los anticuerpos monoclonales, publicado nueve años antes (1974 y 1975).

Hoy en día, habiendo cumplido los anticuerpos monoclonales más de 30 años, estos han dado paso a opciones de tratamiento muy importante en varias enfermedades. Así, sobre la base de anticuerpos monoclonales, ya se han desarrollado muchos compuestos farmacéuticos aprobados por la FDA y existe una cantidad aún mucho mayor que está en estudio. Los anticuerpos monoclonales ya tienen un sitio ganado en el tratamiento de distintos tumores malignos, de artritis reumatoidea y de enfermedad de Crohn, entre otras enfermedades.

Más de tres décadas después de aquel Premio Nobel por el desarrollo de los anticuerpos monoclonales, la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska de Estocolmo reconoció el trabajo de James P. Allison (Estados Unidos, 1948) y de Tasuko Honjo (Japón, 1942) al otorgarles el Premio Nobel de Medicina 2018 “por sus descubrimientos sobre tratamientos para el cáncer por inhibir la regulación negativa inmune”. Este fue un reconocimiento a los avances en la inmunoterapia y a los éxitos que se vienen alcanzado con el desarrollo de estos nuevos fármacos.

Así, es cada vez más rápido el desarrollo que estos productos van teniendo y se estima que más de un tercio de los fármacos en desarrollo tienen alguna indicación en oncología, campo en el que se refleja la mayor tasa de crecimiento de nuevos productos y nuevas aplicaciones terapéuticas.

Algunas ventajas básicas

En comparación con los anticuerpos policlonales, los anticuerpos monoclonales muestran una serie de ventajas, entre las que destacan las siguientes:

  1. Tienen una mayor homogeneidad;
  2. Sus efectos son reproducibles (debido a su homogeneidad); y
  3. Tienen una mayor capacidad potencial para seleccionar los mejores anticuerpos en afinidad y tipo de reconocimiento.

Los anticuerpos monoclonales se vienen utilizando en distintos campos de investigación, en varias pruebas de diagnóstico de laboratorio clínico y en el tratamiento de distintas enfermedades como el cáncer, el rechazo de trasplantes de órganos, las enfermedades autoinmunes y algunas alergias, entre otras.

Forma de actuar en tratamientos médicos

En especial en pacientes con neoplasias, los anticuerpos monoclonales se pueden dividir en las siguientes tres categorías principales, basándose en su forma de actuar:

  1. Los que actúan con inmunoterapia: primero identifican una proteína o antígeno en la superficie de la célula tumoral y luego el sistema inmune activado busca eliminarla;
  2. Los que se combinan primero con una molécula tóxica y luego se dirigen al interior de la célula tumoral; y
  3. Los descubiertos más recientemente, que pueden bloquear los procesos normales, como los puntos de control (checkpoints) del sistema inmune. Estos puntos de control, por lo general, evitan que el sistema inmune sea activado en contra de sí mismo. En el caso de los tumores malignos, estos pueden haber logrado utilizar este proceso de inactivación del sistema inmune para beneficio propio (al encontrarse disminuida la capacidad del huésped de atacar el tumor). En relación con la forma de actuar de los nuevos fármacos de esta categoría, estos se logran interponer entre dos moléculas involucradas en el proceso de inhibición arriba descrito y, al llegar a bloquearlo, logran actuar contra las células tumorales.

A este último grupo pertenecen varios de los nuevos fármacos desarrollados últimamente para tratamientos dirigidos contra el cáncer.

En la lista que se adjunta a continuación se mencionan algunas de las principales aplicaciones oncológicas para las que estos fármacos ya han sido aprobados por la FDA.

Referencias

  1. Köhler, G., y C. Milstein. Continuous cultures of fused cells secreting antibody of determined specificity. Nature 1975; 256: 495-7.
  2. Jerne, N. K. (1974). Towards a network theory of the immune system. Annales d’immunologie. 125C (1-2): 373–389.
  3. Flaherty KT, Infante JR, Daud A, et al. Combined BRAF and MEK inhibition in melanoma with BRAF V600 mutations. New England Journal of Medicine 2012; 367(18):1694-1703.
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  5. Nivolumab versus Docetaxel in Advanced Squamous-Cell Non– Small-Cell Lung Cancer N Engl J Med 2015; 373:123-135.
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  9. Ishida, Y., Agata, Y., Shibahara, K., & Honjo, T. (1992). Induced expression of PD-1, a novel member of the immunoglobulin gene superfamily, upon programmed cell death. EMBO J., 11(11), 3887-3895.
  10. Leach, D. R., Krummel, M. F., & Allison, J. P. (1996). Enhancement of antitumor immunity by CTLA-4 blockade. Science, 271(5256), 1734-1736.
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