Carta del Editor

Imposibles posibles

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Marco Villanueva-Meyer, MD
mvm@revistagalenus.com

“Eso es imposible”. “Eso no se puede”. ¿Cuántas veces nos ha tocado escuchar esas frases? Se trata de tres o cuatro palabras muy fáciles de decir. Es cierto que hay cosas que pueden ser muy difíciles –tal vez por no ser necesarias o por ser absurdas– como sería el caso si nos proponemos subir al Everest en 5 minutos. No debemos, en ese sentido, confundir lo imposible con lo absurdo o innecesario.

Pero cuando se busca, se aspira, se necesita o se desea lograr algo por alguna razón importante, en ese caso, estamos ante una situación real que sí se puede lograr. Además de tener un objetivo claro, son importantes el esfuerzo, el empeño, la persistencia y, por qué no, la pasión o el deseo ferviente de lograrlo. Hay tantos ejemplos reales y exitosos sobre esto –uno más meritorio que otro– que no sería justo mencionar solo uno. El éxito generalmente se basa en la capacidad y voluntad de querer hacer algo, manteniendo el balance entre el entusiasmo y la claridad en el objetivo o meta, así como dosificando la energía, el esfuerzo y el trabajo, ya que la mayoría de las grandes obras no se logran de un día para otro.

Tenemos en este número varios artículos que describen logros, que son el resultado de esfuerzos para mejorar el cuidado de problemas de salud y que, probablemente, en algún momento recibieron el comentario de “imposibles”.

También se ha presentado la feliz coincidencia de tener dos artículos sobre el Dr. Eduardo Santiago Delpin, el principal gestor de los trasplantes en Puerto Rico, lo que en sus inicios algunos consideraron imposible. ¡Qué mejor momento para destacar sus logros que ahora, cuando cumple 41 años al frente del centro de trasplantes y cuando decide pasar el batón diciendo “tarea cumplida”, para –sin lugar a dudas– mirar adelante buscando algún nuevo reto o meta personal para seguir avanzando! Recuerdo una conversación que tuvimos hace unos años, para plasmar lo que fue una entrevista que publicamos en Galenus. Allí, él me pidió que no habláramos sobre su persona, sino que destacáramos la importancia de la donación de órganos. Pero, en esta oportunidad, es más que merecido reconocer la tarea cumplida.

Esperamos que disfruten de las siguientes páginas, que han sido preparadas con el objetivo que siempre nos acompaña, de compartir para progresar.

¡Saludos, amigos!