Historia

Historia

Hipócrates:

el médico que sentó las bases para la Medicina occidental

Hipócrates ejerció en el siglo V a. C., creó una escuela con fundamentos racionales, concretos y naturales. En conjunto, con los escritos de Galenus del siglo II d. C., esta escuela sentó las bases para la Medicina por casi dos mil años. El juramento que él estableció y sus adaptaciones posteriores sirve como código de ética en muchas escuelas médicas.

HIPÓCRATES

Hipócrates de Kos (460 a. C-370 a. C.), es citado como el padre de la Medicina occidental. Su padre también fue médico, al igual que sus dos hijos y su yerno, que fue su verdadero sucesor.

A los 13 años inició sus estudios médicos en un asclepion (los sanatorios de aquella época dedicados a Asclepius, dios mitológico de la Medicina). Terminó su formación en Egipto.

Creó un sistema racional que basado en la observación y experiencia para el estudio de las enfermedades, cuyas causas atribuía a fenómenos naturales y ya no a actos de los dioses a de tipo mágico-religioso.

Él describe el cuerpo humano como una asociación de los cuatro humores: fl ema (agua), bilis amarilla (fuego), bilis negra (tierra) y sangre (aire). La enfermedad se desarrolla por una pérdida del equilibrio de estos humores.

El mantenimiento de la salud se efectúa a través de la dieta y la higiene. Su obra está compuesta por 70 escritos recogidos por sus seguidores en el Corpus hippocraticum. Estas ideas continuaron siendo desarrolladas en especial por Galenus y persisten durante la Edad Media y el Renacimiento por casi 2 mil años.

Tratamiento

Antes de Hipócrates, las funciones del médico eran sanar o matar. La medicina hipocrática era simple, estéril y apacible siempre que fuese posible. Por ejemplo, prefería usar agua limpia o vino para tratar las heridas.

El método hipocrático era muy acertado al tratar dolencias simples tales como las fracturas, que requirieron la tracción del esqueleto haciéndose luego presión sobre el área dañada. El banco hipocrático fue un sistema utilizado con este fin.

Realizó la primera intervención de un empiema torácico, y en el corpus hipocraticum se mencionan las primeras terapias para hemorroides así como el uso del espéculo rectal, precursor de la endoscopía.

Categorización

Estableció que las enfermedades pueden ser agudas, crónicas, endémicas y epidémicas, y estableció los términos de recaída, resolución, crisis y convalecencia entre otros. En especial, la crisis como un punto en el que la enfermedad comenzaría a derrotar al paciente y como consecuencia este moriría o, de lo contrario, los procesos naturales harían que el paciente se recupere.

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ESCULTURA DE HIPÓCRATES ENSEÑANDO, KOS, GRECIA.

Juramento hipocrático

La Medicina occidental y árabe tuvieron su base en Hipócrates adoptando su forma defi nitiva con Galenus en el siglo II. Hipócrates también dejó un legado ético profesional en el juramento que creó cuando empezó a instruir. Defi nía que el médico debe tener un carácter honesto, calmado, comprensivo y serio.

Juro por Apolo el Médico y Esculapio y por Hygeia y Panacea y por todos los dioses y diosas, poniéndolos de jueces, que este mi juramento será cumplido hasta donde tenga poder y discernimiento. A aquel quien me enseñó este arte, le estimaré lo mismo que a mis padres; él participará de mi mandamiento y si lo desea participará de mis bienes. Consideraré su descendencia como mis hermanos, enseñándoles este arte sin cobrarles nada... ...si cumplo este juramento y no lo quebranto, que los frutos de la vida y el arte sean míos, que sea siempre honrado por todos los hombres y que lo contrario me ocurra si lo quebranto y soy perjuro.

JURAMENTO HIPOCRÁTICO (INICIO Y FIN).

En la actualidad, donde se usa se considerado como una tradición antes del ingreso a la práctica de la medicina. Casi no se utiliza en su forma original y tiene versiones adaptadas a las circunstancias y a cada sociedad, siendo la Declaración de Ginebra de 1948 y su siguiente actualización la versión más moderna:

Prometo solemnemente consagrar mi vida al servicio de la humanidad;

otorgar a mis maestros el respeto y la gratitud que merecen;

ejercer mi profesión a conciencia y dignamente;

velar ante todo por la salud de mi paciente;

guardar y respetar los secretos confi ados a mí, incluso después del fallecimiento del paciente;

mantener, por todos los medios a mi alcance, el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica;

considerar como hermanos y hermanas a mis colegas;

no permitiré que consideraciones de edad, enfermedad o incapacidad, credo, origen étnico, sexo, nacionalidad, afi liación política, raza, orientación sexual, clase social o cualquier otro factor se interpongan entre mis deberes y mi paciente; velar con el máximo respeto por la vida humana;

no emplear mis conocimientos médicos para contravenir las leyes humanas, incluso bajo amenaza;

hago estas promesas solemne y libremente, bajo mi palabra de honor.

DECLARACIÓN DE GINEBRA, ACTUALIZADA 2006.

Además de la vigencia de su pensamiento, hay instituciones que cultivan y promueven el estudio y desarrollo de la medicina usando su nombre como recuerdo y ejemplo, no solo en su natal Kos, donde está el Instituto Hipocrático Internacional sino en muchos lugares del mundo.