El futuro Doctor

EL FUTURO DOCTOR

Experiencias que enriquecen

Jorge Javier Cruz, MS II

Escuela de Medicina, Universidad Central del Caribe

Durante el verano de 2009 tuve la oportunidad de viajar a República Dominicana con la finalidad de adquirir algunas experiencias en diferentes áreas de la medicina general. Personalmente siempre he sentido mayor inclinación por la cirugía, pero para todos los que formamos el grupo de viaje, el propósito principal era rotar con los diferentes especialistas para ir definiendo nuestras áreas de interés y exponernos a la experiencia de la medicina internacional.

Además pude participar en actividades interesantes a nivel profesional, tales como cirugías de trasplante de órganos y cirugías estéticas. En el transcurso del viaje, la Dra. Elizabel De León, de la Escuela de Medicina de la UCC, nos orientó a realizar trabajo voluntario en un hogar para niños. Era un lugar bonito, y allí encontré a unos niños que me dejaron percibir el anhelo de ese afecto que todos necesitamos tanto. Había una niña que le hacía honor a su nombre, Amorosa, y que impactó mi vida. Ella me dio una gran lección de vida, porque a pesar de su destino, lejos de aislarse o protestar, canalizaba sus emociones emanando amor y paz. Cuando me comentó sus deseos y aspiraciones para el futuro me hizo ver que no importan los obstáculos que se presentan en la vida, que para los sueños el cielo es el límite y que con perseverancia pueden hacerse realidad.

Fue en este momento de compartir y de poder reflexionar que descubrí, en el servicio, el verdadero gran valor del viaje. Las grandes experiencias en las salas de operaciones no tienen paralelo con la oportunidad de haber compartido con unos niños tan especiales, quienes a pesar de sus carencias, lejos de pedir cosas materiales sólo querían tiempo para compartir con nosotros su alegría e inocencia. Esto fue invalorable y le dio un sentido real y distinto a mi viaje. Además de crecer profesionalmente, crecí mucho más como ser humano.

Este viaje fue trascendental en mi vida, porque me dio oportunidad de sentir que un buen médico no solamente cura un cuerpo, sino que devuelve salud al paciente, tanto física como emocional.