SUPLEMENTO CARDIOLOGÍA INTERVENCIONISTA

ENTREVISTA

Entrevista al Dr. Juan Francisco Rodríguez Acosta:

El avance tecnológico nos ayuda a resolver rápidamente algunos problemas vasculares

El Dr. Juan Francisco Rodríguez Acosta, actual Presidente de la Sociedad Puertorriqueña de Cardiólogos Intervencionistas, nos menciona algunos detalles de los avances, nuevas tecnologías y nuevos procedimientos existentes en su especialidad, poniendo énfasis en la importancia que esto tiene en especial para el tratamiento de las obstrucciones vasculares.

¿Cómo ayudan los procedimientos intervencionistas en la enfermedad coronaria?

La enfermedad coronaria es la principal causa de muerte en la isla. Ahora se realizan en Puerto Rico cerca de 7000 casos de implantes de stents al año y en eso estamos a la vanguardia.

Para los casos de infarto agudo se han desarrollado muy bien algunos programas como el que tiene las siglas PRINCE (Puerto Rico Infarction National Collaborative Experience) para tratarlos en forma rápida y organizada. Está establecido en varios hospitales con alto volumen y con por lo menos 4 cardiólogos intervencionistas para poder brindar el servicio en forma continua.

¿Qué avances tecnológicos destacan?

El desarrollo tecnológico es impresionante. Ya se usan stents medicados, pero sin sustancias que se queden permanentemente; pronto vamos a disponer de un producto que en inglés se denomina scaffold (en español sería “andamio”), que es absorbible. Es un compuesto de carbono que tiene la particularidad de reabsorberse por completo. En estos casos la terapia antiplaquetaria se viene dando solo por un mes. Aún no se han publicado las especificaciones de FDA, pero el tratamiento antiplaquetario será más corto; de un año, bajará probablemente a algunos meses. Para pacientes con otros problemas o que requieran después alguna cirugía, es una opción casi perfecta ya que en 30 días podríamos parar los anticoagulantes para poder hacer una cirugía electiva.

¿Qué opciones hay para las oclusiones totales?

En los pacientes con enfermedad de arteria totalmente obstruida (chronic total oclusion, CTO), pero con evidencia de que hay tejido vivo a nivel distal, se busca un mecanismo para tratar de abrir la arteria con una serie de “alambres” (wires) o elementos especiales que son muy finos y precisos. Se usan en procedimientos complejos con control radiográfico, que pueden durar de 2 a 3 horas. En Puerto Rico ya hay cardiólogos especialmente entrenados para realizar esto y lo hacen muy bien.

¿Por qué vía se llega a las coronarias?

En los Estados Unidos y Puerto Rico se ha utilizado para los procedimientos percutáneos la vía femoral. En Francia se viene usando la vía radial hace mucho tiempo, lo que se extendió a Europa y Latinoamérica. En el empleo de la vía radial en Puerto Rico ya estamos a la vanguardia, ahora que ha sido aceptada en los Estados Unidos. Acá ya se vienen haciendo muchos casos empleando esa vía. Tiene la ventaja de permitir una rápida movilidad del paciente al evitarse el hematoma femoral; además, el sangrado es mínimo. La principal desventaja es que puede tomar un poco más de tiempo abrir la vía, además del aprendizaje que demanda al operador. Ese ya es el presente y el futuro, y la mayoría de operadores usarán la vía radial.

¿Es complejo el cambio de la válvula aórtica?

Para ese procedimiento, TAVI, hay ya dos programas en la isla y se está logrando mayor casuística. Es un programa completo que requiere muchas destrezas y trabajo en equipo, inclusive con la colaboración de cardiólogos y cirujanos. Se emplea una válvula especial que, por lo mismo, es muy costosa.

¿Hay novedades para ataques cerebrales?

Las alternativas intervencionistas para tratar a los pacientes con ataques agudos cerebrales (stroke) son importantes. En la isla tenemos dos proyectos grandes dirigidos por neurólogos vasculares y neurocirujanos, en HIMA Caguas y en el Centro Médico en San Juan. La ventaja de este procedimiento es que ayuda a disminuir el daño y acelera la recuperación del paciente.

¿Hay avances en procedimientos endovasculares?

En este campo y utilizando la vía percutánea se puede poner prótesis en los aneurismas aórticos, de subclavia, abdominales, renales, etc. Es un campo en constante desarrollo y ofrece una alternativa a los pacientes con alto riesgo quirúrgico. Los procedimientos se hacen en una sala de cateterismo, pero preparada para la eventualidad de requerir una cirugía de urgencia. Son procedimientos que se basan en trabajo en equipo. En esto, Puerto Rico no tiene nada que envidiar al continente. La mayoría de los médicos que los realizan se han entrenado bien en los Estados Unidos y tienen la capacidad de trabajar no solo con las coronarias, sino también de abrir vasos en las piernas, en los riñones y de trabajar con las arterias iliacas. Es un campo muy amplio que se está desarrollando muy bien en la isla.

¿Quiénes hacen estos procedimientos?

En especial para estos últimos procedimientos hay tres grupos de médicos que los pueden hacer: los cardiólogos intervencionistas, los radiólogos intervencionistas y los cirujanos intervencionistas. Están llegando a la isla cardiólogos intervencionistas muy bien entrenados en estos procedimientos.

¿Están emigrando los especialistas en este campo?

Los cardiólogos intervencionistas –así como los electrofisiólogos– no se han ido. En los últimos 5 años puedo decir que se han ido 2, pero han venido muchos más. Cada año vuelven por lo menos 2 nuevos. Es cierto que hay algunos que están cerca del retiro, pero en general no tenemos problema de éxodo y esperamos no ocurra eso; en parte, depende también de los planes médicos y esperamos que no se complique la forma de trabajar.

¿El grupo de pacientes con diabetes tiene un manejo especial?

El paciente diabético es un paciente especial y cuando hay obstrucción de las coronarias, la consideración de cirugía cardiovascular –un bypass– es importante siempre y cuando las comorbilidades lo permitan. En este grupo los estudios demuestran ventajas de la cirugía en enfermedad proximal de LAD o del tronco vascular. Pero la mayoría de esos estudios se hicieron con stents de 1ª generación y ya vamos por la 4ª generación, por lo que hay que estar atentos a nuevas conclusiones y, eventualmente, a algunos cambios de concepto y alternativas.

¿Cuán importante es el trabajo en equipo? El trabajo en equipo es muy importante, más aún en casos complejos. Inclusive, en pacientes diabéticos o con problemas metabólicos se requiere del apoyo de otros especialistas, como el endocrinólogo.

En especial, los cirujanos son muy importantes en nuestro trabajo, son nuestro aliados y amigos; en algunos problemas se requiere de su apoyo y en otros nosotros podemos ayudar. En nuestro hospital hay 4 cirujanos cardiovasculares siendo el segundo en número después del Centro Cardiovascular en San Juan. Nos llevamos muy bien, nos respetamos y conocemos nuestros límites. El trabajo en equipo y la comunicación dentro del hospital son de gran beneficio para los pacientes.

¿Finalmente, cómo es la educación, preparación y difusión de estos procedimientos?

Se trata de un campo en rápida evolución. Tenemos que estar al día, ir a congresos y ver las novedades. Nuestra sociedad organiza por lo menos una convención anual, que este año será en agosto en el Hotel Vanderbilt en Condado y tendrá presentaciones de procedimientos de coronarias, cardiovasculares, endovasculares, períferovasculares e incluirá también aspectos cerebrovasculares.