Suplemento Asociación de Reumatólogos de Puerto Rico

Entrevista a la Dra. Lillian E. Bezares

Los avances en reumatología ayudan a diagnosticar mejor y a dar mejores tratamientos

La Dra. Lillian Bezares, Presidenta de la Asociación de Reumatólogos de Puerto Rico, menciona varios aspectos de los problemas reumatológicos, destacando también la importancia de los estudios e investigación gracias a los que se pueden lograr mejores diagnósticos para así poder iniciar el tratamiento en forma más temprana y precisa.

¿Cuál es el rol actual de la reumatología en el manejo del dolor? La reumatología –como todas las especialidades médicas– tiene una evolución dinámica de acuerdo a los cambios en la sociedad. Eso la ha llevado a tener un rol importante en muchas condiciones y en especial en el manejo del dolor. La evaluación, tanto física, hematológica como radiológica, puede llevar a un diagnóstico temprano y a un tratamiento resolutivo más acertado, también gracias a la investigación constante. Tenemos una estrecha relación con los médicos primarios y con los especialistas, lo que puede llevar a que el paciente recupere más rápido su funcionabilidad y pueda regresar a su rutina diaria.

¿Cómo es esta evolución desde el punto de vista diagnóstico? Nuestro papel principal es diagnosticar y tratar los problemas reumatológicos. Para eso, buscamos la información a través de la comunicación y la exploración física del aparato locomotor del paciente. Además del historial clínico completo con signos, síntomas y complicaciones sistémicas del paciente buscamos mayor información en los resultados de las pruebas radiológicas y de laboratorio. Esto nos permite actuar con la mayor precisión y cuidado en la valoración de las enfermedades de huesos, músculos y articulaciones para lograr el máximo beneficio para los pacientes a la hora de tratar y prescribir, indudablemente también con mayor costo-eficacia.

¿Hay evolución en el campo terapéutico? Gracias a los grandes esfuerzos que se hacen en investigación se cuenta ahora con una gran experiencia en este campo, lo que ha permitido una gran evolución en los tratamientos. Hay avances en los fármacos para condiciones reumatológicas y se conocen mucho mejor sus indicaciones, acciones, efectos secundarios, y también se dispone de mayor conocimiento en las opciones no convencionales. También sabemos que se debe valorar la capacidad física para definir necesidades y opciones de ortopedia o de rehabilitación e, inclusive, las necesidades psicológicas, de hospitalización o de interconsulta a otros médicos como ortopedas o anestesiólogos, entre otros, proveyendo técnicas de rehabilitación y quirúrgicas del aparato locomotor. Se ha logrado mayor educación para el paciente, sus familiares y el equipo médico implicado en el tratamiento, al igual que los aspectos legales y socioeconómicos de estas enfermedades.

¿Qué avances importantes hay en artritis reumatoide? La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune que afecta muchas articulaciones y órganos del cuerpo. Está marcada por periodos de actividad y de remisión. Se caracteriza por inflamación prolongada y persistente que afecta el tejido conectivo, el cartílago y la destrucción de hueso que resulta en un daño progresivo en la articulación. Nuestro reto principal es la identificación temprana y el tratamiento agresivo para prevenir el daño progresivo. Se sigue investigando con un enfoque a nivel celular, molecular y genético en busca de marcadores para la identificación de la condición en etapas tempranas. Se continúa el desarrollo de medicamentos sintéticos y biológicos para modificar la enfermedad, como los agentes anti-TNF-α, agonistas de IL-1, moduladores de células T, moduladores células B y otros. Esto es un gran reto y hay muchos desafíos en búsqueda del tratamiento especifico y necesario para cada paciente. ¿Cómo ve el desarrollo en artritis psoriática? La artritis psoriática es una espondiloartropatía que ocurre en un 42 a 76% de los pacientes con psoriasis y en un 3% de la población general. Incluye inflamación articular, enteritis, dactilitis y lesiones de la piel. Se diferencia de la artritis reumatoide por presentar un compromiso articular asimétrico, inicialmente óligoarticular y con iritis. Si no se trata puede resultar en erosión, limitaciones físicas severas e incapacidad. Los estudios vienen demostrando una continua habilidad para controlar significativamente los signos, síntomas y la progresión de la enfermedad y mejorar así la calidad de vida del paciente. Los avances terapéuticos en las espondiloartropatías se ven en el desarrollo de DMARD’s (modificadores de la enfermedad), utilizados en la artritis reumatoide y por el entendimiento reciente en la etiología immunopatológica similar que existe en ambas. El surgimiento de inhibidores de TNF-α logró un marcado progreso en su terapia.

¿Qué avances importantes hay en fibromialgia? La fibromialgia es un síndrome de dolor crónico caracterizado por dolor músculoesquelético difuso que afecta las cuatro extremidades y el tronco, asociado a rigidez y sensibilidad exagerada específicamente en 18 puntos dolorosos y de una duración mayor de 3 meses. Compromete al menos a 11 de los 18 puntos. Los afectados suelen tener sueño no reparador, rigidez matinal o cansancio, hormigueo, disminución en la memoria, mareos, y debilidad. El avance más importante es el reconocimiento de la enfermedad, que unos 20 años atrás no se consideraba. Se conoce mejor su base patológica y la fisiopatológica, encontrándose que se debe a trastornos de las moléculas que se encargan de la transmisión del estímulo nervioso tanto a nivel central como periférico. Se ha podido determinar que algunos fármacos que actúan a nivel del sistema nervioso central, como antidepresivos, anticonvulsivantes y antipsicóticos pueden mejorar la sintomatología de los pacientes con fibromialgia, pero es importante vigilar los efectos secundarios. El mayor logro estará en individualizar el mejor tratamiento para cada paciente vigilando sus efectos secundarios.

¿Qué comentaría del futuro de la reumatología? Tenemos grandes retos por delante, tanto clínicos como científicos. Los avances en el diagnóstico temprano gracias a los nuevos biomarcadores y el uso de criterios para un diagnóstico temprano han facilitado el manejo de estas condiciones. El desarrollo de nuevos medicamentos y el constante estudio para disponer de nuevos fármacos contribuyen a detener el deterioro articular, mantener la funcionabilidad del paciente y su calidad de vida. Las investigaciones en el campo celular siguen dando frutos que ayudan al control de las enfermedades reumatológicas, esperándose que en un futuro se pueda determinar la causa de cada una de ellas.