Suplemento de Gastroenterología Pediátrica

Enfermedad inflamatoria intestinal en niños

JPEG - 3.9 KB
Rosalyn Díaz Crescioni, MD
Gastroenteróloga y Hepatóloga Pediátrica Certificada en Pediatría y Gastroenterología Pediátrica Oficinas en Bayamón y Manatí 787.397.4683

La enfermedad inflamatoria intestinal, IBD por sus siglas en inglés, es una condición crónica cuya causa es desconocida (no es infecciosa). IBD se clasifica en enfermedad de Crohn y colitis ulcerativa (UC). Recientemente, IBD se ha convertido en una de las enfermedades crónicas más significativas en niños y adolescentes.

Epidemiología
  • 1 a 1.5 millones de personas en los Estados Unidos padecen de IBD.
  • El 25% se diagnostica en edad pediátrica.
  • 7 a 10 niños por cada 100000 desarrollan IBD anualmente en los Estados Unidos.
  • El 4% de los casos de enfermedad de Crohn ocurre en niños menores de 5 años.

Etiología

La causa exacta de IBD se desconoce, pero se sabe que es multifactorial y que tiene que haber una predisposición genética (como NOD2/ CARD15). Se postula que, en las personas con predisposición genética, una injuria, sea infección viral o bacteriana u otro antígeno en la dieta, afecta el sistema inmunológico y desencadena una reacción inflamatoria descontrolada. La sobreproducción de citoquinas proinflamatorias o la pobre producción de citoquinas reguladoras o antiinflamatorias podrían tener relación con esta respuesta inmunológica anormal. Factores externos como fumar o el uso de antiinflamatorios no esteroidales (NSAIDS) podrían iniciar esta cascada inmunológica.

Diagnóstico

Los síntomas más comunes son diarrea, sangrado rectal, dolor abdominal, falla en crecimiento (figura 1), pérdida de peso, cansancio, fiebre, enfermedad perianal, úlceras orales y anemia.

Los principios para diagnosticar IBD son:

1. Sospecha basada en historial, examen físico y laboratorio (CBC, CRP, ESR, CMP, pruebas serológicas).

2. Descartar otras condiciones (cultivos de excreta, en especial Clostridium difficile, PPD).

3. Estudios radiográficos y endoscópicos para definir si es enfermedad de Crohn o UC (esofagogastroduodenoscopía y colonoscopía - ambas con biopsias -, radiografía de tránsito intestinal UGI, CT, MRI).

4. Evaluar la presencia de manifestaciones extraintestinales como artritis y enfermedad hepática (pruebas hepáticas, examen visual, piel y coyunturas).

Distinguir entre enfermedad de Crohn y UC puede ser difícil, especialmente si la inflamación es solamente colónica. El diagnóstico de enfermedad de Crohn es definitivo si hay claramente inflamación en el intestino delgado, la colitis es discontinua, hay enfermedad perianal o si hay granulomas en las biopsias.

Los pacientes con enfermedad de Crohn pueden desarrollar estrechez, abscesos abdominales y fístulas perianales mientras que los de UC tienen principalmente diarreas con sangre.

Tratamiento

La meta inmediata del tratamiento es mejorar los síntomas. A largo plazo, se busca sanar la mucosa gastrointestinal, mejorar la calidad de vida y disminuir hospitalizaciones y cirugías. Para los síntomas más leves se utilizan antibióticos, nutrición enteral y aminosalicilatos (por ejemplo: mesalamina). Los corticoesteroides se utilizan en enfermedad moderada a severa. Los inmunosupresores (6-mercaptopurina) y las terapias biológicas (Infliximab) se administran en casos más severos y/o cuando hay una dependencia de los esteroides.

La cirugía y periodos prolongados de ayuno se reservan para casos extremos.

Actualmente, hay una tendencia a ser más agresivos con el tratamiento y en ciertos casos comenzar las terapias biológicas e inmunosupresores más temprano en el curso de la enfermedad, para tratar así de lograr le meta principal, que es la sanación de la mucosa.

Conclusión

IBD es una condición seria pero en la que, con tratamiento temprano y adecuado, los niños pueden llevar una vida normal y productiva. Los niños y adolescentes podrían estar afectados por problemas físicos, emocionales, sociales y familiares. Por esto, es aún más importante la detección temprana para su tratamiento efectivo.