Suplemento especial: Sociedad de Psiquiatría

El trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH):

Algunos elementos para su diagnóstico tardío y en adultos

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Michel Woodbury Fariña, MD
Especialista en Psiquiatra
Profesor Asociado Departamento de Psiquiatría RCM-UPR
michel.woodbury@upr.edu

El TDAH (conocido por el acrónimo inglés ADHD) es un trastorno conductual que tiene bases neurológicas y cuenta con un componente genético, con sus orígenes en las edades tempranas. Los criterios diagnósticos para los adultos son los mismos que para los niños y adolescentes.

Signos frecuentes

A las personas con TDAH se les hace difícil concentrarse porque muestran una distracción moderada a severa, periodos de atención adecuada breve y conductas impulsivas que, a veces, incluyen hiperactividad motora. El TDAH impacta la vida cotidiana resultando en una dificultad para desempeñarse bien en los quehaceres diarios. El TDAH es una combinación de problemas de motivación, de memoria y de funciones ejecutivas que no necesariamente se identifican inicialmente en la juventud.

Definición y ejemplos

Según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV) de la Asociación Psiquiátrica de los Estados Unidos: “Habitualmente, los síntomas empeoran en las situaciones que exigen una atención o un esfuerzo mental sostenido o que carecen de atractivo o novedad intrínsecos (ejemplos: escuchar al maestro en clase, hacer los deberes, escuchar o leer textos largos, o trabajar en tareas monótonas o repetitivas).” Así, cuando algo no les interesa a estos pacientes, no van a poder concentrarse por mucho tiempo.

Una explicación útil para los pacientes sería la siguiente: El cerebro es como un cubo. Para aprender, el cubo tiene que estar vacío y así podrá llenarse con la información. Cuando hay más interés en la actividad, más grande y profundo se vuelve el cubo. De este modo, con mayor capacidad, el cubo se llena después de 45 a 60 minutos. Luego, hay que tomar un descanso para vaciar el cubo y empezar de nuevo. Cuando no hay interés, el cubo se vuelve pequeño y llano. Este cubo, con menor capacidad, se llena rápido y, después de 10 a 15 minutos, se necesita un descanso para vaciarlo. Cualquier esfuerzo por tratar de mantener la concentración con el cubo lleno resultará en un fracaso. Personas con TDAH pueden “tener el cubo grande” para algunas áreas de interés. Sin embargo, lo tienen pequeño y llano en demasiadas situaciones. No es que no pueden concentrarse, sino que dependen de la motivación que sientan cuando están en alguna actividad. Por esto, las terapias conductuales son exitosas si aumentan el deseo de lograr las metas identificadas.

TDAH y el aprendizaje

El TDAH no es un trastorno del aprendizaje, aunque muchos casos están asociados con desórdenes de ese tipo. Así, es un hecho que el 50% de los niños que cumplen con los criterios diagnósticos de TDAH tienen problemas de aprendizaje. Sin embargo, una diferencia de diez puntos en las subpruebas de inteligencia se asocia con TDAH. Esto es debido a que las pruebas exigen mantener la atención en forma sostenida, algo que muchos pacientes con TDAH no pueden lograr. Aunque sea cierto que la atención es el síntoma que está más relacionado con los trastornos del aprendizaje, un bajo rendimiento académico no es criterio suficiente para establecer el diagnóstico, a pesar de que este es uno de los motivos más comunes para la consulta con el médico.

La buena memoria como factor que retrasa el diagnóstico de TDAH

Hay resistencia para diagnosticar TDAH por primera vez en personas después de los 18 años. Esto ocurre debido a que uno de los requisitos para el diagnóstico es haber mostrado problemas desde temprana edad. Por otro lado, uno de los principales obstáculos para la detección temprana de TDAH es que los pacientes dotados con una memoria superior pueden compensar con esta las limitaciones de su pobre concentración desde temprana edad, pudiendo así superar la etapa escolar sin mayores problemas. Esto lo logran sobre todo contando con lo que aprenden en las clases, ya que, debido a la falta de concentración, no suelen estudiar más. Así, por otro lado, cuando hay problemas académicos estos tienen que ver con la memoria: si hay mala memoria, pueden surgir problemas en la escuela elemental. Con mejor memoria, aprueban más grados sin problemas académicos. Sin embargo, cuando pasan a la escuela superior y a la universidad, el hecho de que allí se exige que se suplementen las clases con estudios en el hogar puede significar una barrera insuperable para los pacientes con TDAH, llevándolos así a su primer fracaso.

El factor familiar en el retraso del diagnóstico

Algunas familias bien funcionales pueden ofrecer la estructura para que, bajo presión, las personas con TDAH estudien y saquen buenas notas. En esta situación, recién se ven los primeros fracasos académicos cuando el paciente con TDAH se independiza del hogar. Más aún, el diagnóstico de TDAH puede ser considerado en aquellos que piensan que no han logrado su potencial. Las personas con TDAH no son ni vagos, ni locos ni estúpidos, como dice en la portada de algún libro.

TDAH y las funciones ejecutivas

Para entender mejor la importancia de la memoria en personas con TDAH, hay que tomar en cuenta a las funciones ejecutivas, donde la concentración es solo una. Estas funciones aseguran la coordinación y manejo de tareas complejas. En este aspecto, es también de importancia la memoria del trabajo (working memory). Recordar números requiere una memoria simple; la capacidad de repetir los números al revés es más difícil. Este es un ejemplo de la memoria del trabajo, que el autor define como “la memoria flotante” porque es algo que uno lleva como si fuera una nube en la mente. Por eso, si se manda a una persona con TDAH a buscar algo, muchas veces o no lo hace o trae un objeto equivocado. Esto es porque no pueden llevar esa “nube” en su mente.

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Actividad metabólica cerebral en personas sin TDAH (izquierda) y con TDAH (derecha): este síndrome conductual se asocia con patrones neurofisiológicos distintivos.

Investigadores estiman que un 40% de las personas con TDAH tiene problemas con las funciones ejecutivas y que estas son quienes están en riesgo de no cumplir las metas académicas o los objetivos laborales. Así que mientras peores seas las funciones ejecutivas, más tempranamente se verán los problemas académicos.

Comentario

No se puede descartar la posibilidad de diagnosticar el TDAH por primera vez en la adultez. Aunque no hay cura, los adultos con TDAH pueden obtener la misma mejoría con el tratamiento que se ve en los niños y adolescentes con TDAH.