Historia

El Dr. Isidro Martínez y el Registro de Cáncer de Puerto Rico

La historia sobre el cáncer no estaría completa si no mencionamos el Registro de Cáncer de Puerto Rico que fue creado por ley en 1950. El Dr. Isidro Martínez era natural de México y es la persona que hizo que nuestro Registro de Cáncer sea uno de los mejores del mundo, reconocido y usado como ejemplo en varios países de Latinoamérica y Europa.

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Norman Maldonado, MD
Hematólogo-Oncólogo
Ex Presidente de la Universidad de Puerto Rico

Su origen y su formación

El Dr. Isidro Martínez había nacido en 1922 en Yuriria, en el estado de Guanajuato en México en una familia de 15 hermanos. Hizo un bachillerato en Ciencias en la estatal Universidad de Guanajuato y estudió Medicina en la Universidad Nacional Autónoma de México, donde se graduó en 1948. Después completó una maestría en Salud Pública.

Llegada a Puerto Rico

En 1950 vino a Puerto Rico invitado por un amigo. Le gustó tanto nuestra isla que decidió quedarse. Fue designado Director Médico del Hospital Municipal de Jayuya. Durante la revuelta nacionalista de 1950, él fue uno de los médicos que cuidó de los heridos, incluyendo a niños. En 1952 se casó con una joven dama de Yauco, Milagros González.

Departamento de Salud y Registro de Cáncer

En 1953 fue transferido al Departamento de Salud y trabajó en Lajas, San Germán, Mayagüez, Arroyo y Patillas. En 1959 viajó a Baltimore para estudiar Salud Pública en la Universidad Johns Hopkins, donde obtuvo una maestría en esa especialidad en 1960. Al regresar a Puerto Rico, el entonces Secretario de Salud, Dr. Guillermo Arbona, lo designó Director del Programa de Control de Cáncer. Él tenía que reorganizar el Registro de Cáncer y publicar los datos de 1959 a 1960. Encontró el Registro en muy mal estado, casi claudicante y listo para ser cerrado.

El Dr. Martínez viajó a Washington y convenció a las autoridades del Instituto Nacional de Salud y del Instituto Nacional de Cáncer para que le brindaran apoyo. En los años siguientes fue el principal investigador del Programa de Vigilancia y Epidemiología (SEER) del Instituto Nacional de Cáncer bajo contrato con el Departamento de Salud de Puerto Rico.

Es así que por cerca de treinta años el Registro de Cáncer de Puerto Rico publicó anualmente un informe con datos sobre cada tipo de cáncer de acuerdo a los órganos comprometidos, y a la incidencia y distribución de los diferentes tipo de cáncer en cada municipio de la isla. Unas gráficas muy claras nos ayudaban a comprender los muchos números presentados en ese informe.

De esa manera, nuestro registro se convirtió en uno de los mejores y más reconocidos del mundo.

El Dr. Martínez, además, estaba comprometido en investigar las causas de diferentes tipos de cáncer que tenían prevalencia en la isla. Él fue el primero en describir el aumento de incidencia de cáncer de colon debido al aumento de proteínas, en especial de carne, en nuestra dieta.

Realizó muchos viajes presentando los resultados de Puerto Rico y ayudó a países de Latinoamérica y Europa a establecer sus registros de cáncer. Fue Profesor de Epidemiología en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Puerto Rico. Fue miembro activo de varias organizaciones nacionales e internacionales, incluyendo la Asociación Americana de Salud Pública, en la cual él era fellow. Fue honrado con el Premio Manuel A. Pérez, otorgado al mejor servidor público de la isla. En 1972, cuando se creó el Centro Comprensivo de Cáncer de la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico, fue designado Director Auxiliar.

Su retiro del Registro de Cáncer

Cuando el Dr. Martínez se retiró, el Dr. John L. Young, Jefe de la Sección de Vigilancia en Cáncer (SEER) de los Institutos Nacionales de Cáncer, escribió lo siguiente: “He tenido el placer de conocer y de trabajar con el Dr. Isidro Martínez en los últimos 25 años, como Director del Programa de Vigilancia y Epidemiología en Cáncer y sirviendo como como oficial del proyecto en el convenio entre NCI y Puerto Rico. El Dr. Martínez fue el investigador principal. De los diez registros de cáncer auspiciados por el Instituto Nacional de Cáncer, el Registro de Cáncer de Puerto Rico ha sido el único en producir en forma consistente un informe anual para uso de la comunidad científica, todo esto gracias al liderazgo del Dr. Martínez”.

El Dr. Martínez destacó que cualquier éxito de su programa se basaba en el trabajo intenso y leal de sus empleados. En especial, siempre estuvo agradecido a la Sra. Raquel Torre, quien siempre trabajó con él.

En 1989 recibimos el último informe del Registro de Cáncer, publicado en 1990. Con el retiro del Dr. Martínez se tuvo la impresión de que el excelente Registro de Cáncer de Puerto Rico se retiraba junto con él. A pesar de que por unos años él continuó como consultor, el registro no volvió a ser el mismo.

Nuevos esfuerzos y logros actuales

Desde aquella época se han realizado muchos esfuerzos, conferencias de prensa y recriminaciones sobre la incapacidad del Registro de continuar como había sido durante los 30 años previos. La Dra. Nayda Figueroa hizo un esfuerzo alentador que nos dio esperanzas de un resurgimiento del registro. Lamentablemente, la Dra. Figueroa falleció. El Dr. Guillermo Tortolero Luna fue designado como Director del Programa de Ciencias de la Población y Control de Cáncer del Centro Comprensivo de Cáncer de la Universidad de Puerto Rico. Ahora, la información ya se encuentra disponible hasta el año 2008. Además, hay buenos programas educativos y conferencias disponibles. Esto es parte del legado del Dr. Martínez.

El Dr. Isidro Martínez tuvo cinco hijas y dos hijos, todos ellos profesionales en la actualidad.

Comentario

Él falleció hace poco y para mi sorpresa no se dijo una palabra sobre este gigante de la medicina en Puerto Rico. Espero que con esta columna, escrita con la ayuda de la Profesora Carmen Santos Corrada, de la Biblioteca de Recinto de Ciencias Médicas, recordemos a nuestros lectores a otro gran hijo adoptivo de Puerto Rico. Él dedicó su vida al servicio público y al cuidado de nuestro pueblo.

¡Que descanse en paz y que nosotros lo tengamos siempre presente!