Suplemento Ortopedia y Traumatologìa

Efectos del cigarrillo en el sistema musculoesquelético

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Pedro J. Tort Saadé, MD
Especialista en cirugía ortopédica
Fellowship en Medicina del deporte y Cirugía reconstructiva articular
Presidente del Tort Orthopaedic Institute
787-773-0023. 773-0024, 765-7276

Introducción

En los Estados Unidos –donde cerca del 20% de los adultos fuma– el tabaco es responsable de una de cada cinco muertes –sobre 435 000 muertes anuales– y el principal causante aislado de enfermedades y muertes prematuras. Si bien en los años recientes ha disminuido el número de fumadores de cigarrillo la cantidad de usuarios de tabaco –no en forma de cigarrillo– ha aumentado. Además, cada día unos 4000 niños y adolescentes se convierten en fumadores.

Los productos de combustión que se generan del cigarrillo pueden afectar el material genético. La nicotina, además de ser altamente adictiva, es responsable del desarrollo de muchas enfermedades. Además, el cigarrillo contiene más de 19 agentes cancerígenos de entre unos 4000 químicos, entre los que hay algunos altamente dañinos como la acetona, el amonio, el monóxido de carbono, el cianido, el metano, el propano y el butano.

Efectos sobre la circulación

Fumar disminuye el flujo sanguíneo cutáneo, la oxigenación del tejido subcutáneo y el metabolismo aeróbico. El monóxido de carbono del tabaco disminuye el flujo sanguíneo al tejido en proceso de reparación. La trombina que se genera como consecuencia del aumento de agregación de plaquetas puede limitar la perfusión sanguínea a los tejidos. A su vez, la disminución del flujo sanguíneo impide el reclutamiento de linfocitos a las áreas infectadas.

La nicotina tiene efectos perjudiciales a nivel celular: modula la función de los linfocitos T y los hace más susceptibles a los patógenos.

Efectos a nivel musculoesquelético

Es de conocimiento público que el cigarrillo está vinculado a enfermedades cardiacas, respiratorias y a varios cánceres. Pero la mayoría de las personas no son conscientes del efecto negativo grave que tiene el tabaco en los huesos y las articulaciones.

La disminución del flujo sanguíneo puede afectar y/o impedir la calidad de la reparación del hueso. La nicotina interfiere con los procesos celulares que ocurren en las células mesenquimales. Su efecto reduce la formación de osteoblastos y afecta el metabolismo óseo. Fumar también tiene un efecto negativo en la reparación del tejido blando incluyendo daños a la producción del colágeno.

Riesgo de fracturas y cirugías óseas

Fumar afecta la densidad ósea. Además, disminuye la producción y el metabolismo de estrógenos, anulando su efecto hormonal de proteger el hueso. De esta manera, puede aumentar el riesgo de fracturas.

Varios estudios relacionan al cigarrillo con el aumento en las complicaciones post operatorias y con problemas y complicaciones en la reparación ósea. Puede causar problemas específicos, como la no unión del hueso en fracturas y osteotomías, e incrementar la probabilidad de aflojamiento de los implantes puestos con técnica press-fit. Además, podría afectar la osteointegración o causar que las prótesis se aflojen.

En un estudio de 906 fracturas de tobillos operadas, se observó que los fumadores tienen un mayor número de complicaciones post operatorias y un mayor número de infecciones profundas. El riesgo de infecciones puede aumentar en seis veces. Un estudio que evaluó el impacto de fumar en el tratamiento de 268 fracturas abiertas de tibia observó que los fumadores tenían un 37% de mayor riesgo en desarrollar una no unión de las fracturas, el doble de riesgo de desarrollar infección post operatoria aguda, y un 3,7% de mayor riesgo de desarrollar osteomielitis crónica que los no fumadores.

Relación entre tabaquismo y salud músculoesquelética
  1. Aumenta el riesgo de desarrollar osteoporosis. Los adultos mayores fumadores tienen un 30% a 40% mayor probabilidad de fracturarse la cadera. Esto ocurre porque la nicotina:
    - Disminuye la producción de osteoblastos;
    - Disminuye la absorción de calcio; y
    - Aparentemente descompone el estrógeno en el cuerpo más rápidamente.
  2. En los fumadores la ruptura del manguito de los rotadores –hombro– es más frecuente (casi el doble que en los no fumadores).
  3. Los fumadores tienen 1,5 más probabilidad de sufrir lesiones por uso excesivo, como bursitis o tendinitis, que los no fumadores.
  4. Fumar aumenta la probabilidad de lesiones traumáticas, como esguinces o fracturas.
  5. Fumar está asociado con un mayor riesgo de dolor lumbar y de artritis reumatoide.
  6. Fumar perjudica a la cicatrización de heridas y la consolidación de fracturas, debido a los efectos nocivos de la nicotina en la producción de células formadoras de hueso.
  7. Fumar aumenta las complicaciones después de la cirugía, como la mala cicatrización de heridas y las infecciones.
  8. Fumar tiene un efecto perjudicial en el desempeño atlético.
  9. Los fumadores no pueden correr ni caminar con la misma velocidad que los no fumadores.
  10. Fumar puede provocar delgadez excesiva y generar riesgo de fracturas. La nicotina quita el apetito e impide una nutrición óptima.

Alternativas para dejar el tabaco

Las opciones para dejar de fumar que pueden tener éxito incluyen: consejería, grupos de apoyo, orientación y educación del médico, terapia de reemplazo de nicotina (NRT) y algunos medicamentos.

Se sabe que la combinación de terapias provee mayor éxito que cualquier terapia individual. Los pacientes que llevan a cabo 4 semanas de intervención pre operatoria de consejería y terapia de reemplazo de nicotina (NRT) reducen el riesgo de complicaciones postoperatorias del 52% al 18%. El mayor beneficio se vio en la disminución de complicaciones relacionadas con las heridas del 31% a tan solo el 5%. Inclusive, en algunos casos, la planificación de una cirugía puede estimular eficientemente que algunos pacientes dejen de fumar.

Por otro lado, los programas para dejar de fumar iniciados durante una hospitalización aguda y continuados por 6 semanas post operatorias también pueden reducir el número de complicaciones luego de una intervención quirúrgica de emergencia.

Comentario

Además de todos los problemas bien difundidos relacionados con su uso, el tabaco aumenta los riesgos de fracturas, de no unión de las fracturas y de infección. Retrasa también el proceso de unión del hueso y está relacionado con problemas de infección de heridas. El médico debe de aprovechar la oportunidad para orientar y tratar de que el gran número de pacientes fumadores con quien tiene contacto diariamente en la oficina deje de fumar.

El uso apropiado de las intervenciones médicas y de comportamiento disponibles actualmente puede aumentar la posibilidad de éxito de un programa para dejar de fumar. Los protocolos de cesar de fumar pre y post operatorios han demostrado ser exitosos en brindarles una vida mucho más saludable a estos pacientes.