Suplemento VIH / SIDA (AMTVIH)

¿Dónde están los pacientes con VIH/SIDA?

Datos de impacto para entender y promover el compromiso con el tratamiento

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Wilfredo Jay Cuevas, MD, AAHIVS
Ex Presidente, Asociación de Médicos Tratantes de VIH de Puerto Rico Hospital Ryder, Humacao.

¿Cuántos de los pacientes con VIH regresan a su cita médica de seguimiento?

Probablemente, esta es una pregunta que nuestros colegas no se han planteado con detenimiento y no precisamente por falta de interés. Ocurre que en el ajetreo de la práctica cotidiana, muchas veces puede obviarse el análisis de situaciones tan comunes como la pérdida o la pobre retención de la población que vive con VIH y que está en cuidado médico. Las razones para analizar esta situación son varias. En la mayoría de los casos, este problema se asocia a resultados deficientes en el tratamiento.

También, el comportamiento de alto riesgo, que llevó a la transmisión del virus, es un factor que aleja a los pacientes de su compromiso con su tratamiento y de sus citas de rutina. Este compromiso deficiente, sumado a la pobre retención en el cuidado del paciente VIH/SIDA tiene un impacto en la productividad y la eficacia del proveedor de salud, así como en el funcionamiento óptimo de las instalaciones clínicas dedicadas a atender a esta población.

Entender la magnitud de esta situación es un asunto complejo y extenso: se estima que un tercio de la población infectada con VIH en los Estados Unidos desconoce su estatus. Aun con lo impactante que resulta este dato, el golpe es mayor al saber que aproximadamente el 50% de los pacientes recién diagnosticados con el VIH -un número que se estima en alrededor de 56 mil casos anuales- no visita a su médico dentro de los primeros seis meses luego de enterarse de su estado de salud.

Las cifras, además de alarmantes, pueden desalentar a quienes nos enfrentamos a diario con el manejo de esta condición. Sin embargo, la esperanza vive en la posibilidad de cambios sustanciales en la retención de estos pacientes, gracias a la actitud positiva y al desempeño de la clase médica tratante de VIH.

Numerosos estudios han detallado el impacto negativo que tiene una pobre retención de la población que vive con VIH y que está en cuidado médico. He aquí algunas consecuencias:

• Disminución en las posibilidades de recibir terapia antirretroviral.
• Aumento significativo en la probabilidad de fracaso en la terapia.
• Aumento en conductas de riesgo para la transmisión del VIH.
• Aumento en las hospitalizaciones (con la consecuencia económica asociada).
• Reducción en las oportunidades de supervivencia al virus.

Otros factores, además, anticipan la posibilidad de un pobre cuidado del paciente con VIH: El aspecto demográfico, el trasfondo psicosocial, el desconocimiento o la pobre utilización de los servicios de apoyo y la severidad de la condición, entre otros.

Cuidado del paciente y trilogía: paciente-proveedor-sistema de salud Es importante reconocer los retos que enfrentamos para mejorar el cuidado de los pacientes con VIH, particularmente el refuerzo a la trilogía paciente-proveedor-sistema de salud.

A nivel del paciente, los retos incluyen cambios positivos en su comportamiento, la responsabilidad sobre su propia salud, mejor comunicación paciente-proveedor y, por supuesto, la superación del estigma. Otros problemas que enfrenta el paciente pueden ser la remoción de barreras estructurales o territoriales y la supresión de conductas adictivas relacionadas con el abuso de sustancias.

En cuanto al proveedor y los sistemas de salud, los retos también son varios. En principio, es importante mejorar la comunicación y la toma de decisiones sobre el cuidado médico brindado. También es esencial establecer un proceso de información actualizada que apoye un cuidado de salud de excelencia que debe ofrecerse a una población con necesidades especiales. Por último, es imperativo desfragmentar el proceso del manejo de la condición frente a los trámites administrativos con las compañías aseguradoras para garantizar un óptimo manejo en el cuidado preventivo integral.

¿Qué podemos hacer?

Esa es una pregunta que puede ubicarse en la mente de muchos de nosotros al repasar estos retos.

Un modelo reciente postula la combinación de tres aspectos fundamentales para promover la retención de los pacientes con VIH/SIDA:
1. Información.
2. Motivación.
3. Compromiso de cambio en el comportamiento.

En principio, este modelo se desarrolló para promover el uso del condón y la adherencia a la terapia de medicamentos. Ahora, frente a estos retos que enfrentamos, puede utilizarse de forma efectiva como una opción que nos ayude a retener a los pacientes que ya han iniciado su cuidado médico.

Los pacientes, por lo general, saben que deben atender su salud, pero, hay que reconocer que un mero recordatorio no es suficiente. Tampoco se trata de amonestar o amenazar. Es muy probable que, con una palmada en el hombro y unas palabras de entusiasmo, algunos pacientes se comprometan a regresar.

La solución más importante, esa que nos ayudará a retener y ofrecer el mejor cuidado a nuestra población VIH/SIDA es una comunicación médico-paciente efectiva y continua.