Suplemento especial: Alergia e Inmunología

¿Cómo diagnosticamos las alergias?

Hay varias formas de diagnosticar una alergia en un paciente. Cualquiera sea el método que se use para definirla, es crucial comparar los resultados de las pruebas con el historial clínico para verificar su relevancia.

JPEG - 4.1 KB
Sylvette Nazario, MD
Especialista en Alergia e Inmunología Director de Programa, Universidad de Puerto Rico Hospital de Veteranos, San Juan, Puerto Rico
sylvette.nazario@upr.edu

Las alergias, en su término médico propio, se refieren a reacciones mediadas por la identificación del alérgeno con la proteína alérgica o Inmunoglobulina E (IgE), lo cual induce la liberación de múltiples mediadores de la célula cebada o mastocito.

Existen dos métodos principales para identificar la IgE. Esto es mediante el empleo de pruebas epicutáneas o mediante pruebas séricas:

- Las pruebas epicutáneas son el método de elección para identificar problemas alérgicos. Requieren la interpretación y conducción por una persona diestra y certificada en estos procedimientos. Adicionalmente, es necesario que se interrumpa el uso de antihistamínicos de 24 a 72 horas antes del inicio de las pruebas.

- Las pruebas séricas tienen algunos factores limitantes, como el costo elevado, los niveles séricos totales de IgE del paciente y la disponibilidad del alérgeno.

Independientemente del método que se emplee, se requiere que los resultados sean correlacionados con el historial clínico del paciente.

Estos métodos de diagnóstico permiten la detección de alérgenos ambientales como ácaros, animales, polen, yerbajos y hongos, que pueden estar presentes en el medio donde los individuos habitan o trabajan. La exposición a los alérgenos puede inducir, en el sujeto alérgico, a rinitis, asma, anafilaxis o alergia severa, como en el caso de las abejas u hormigas. Además, existen alérgenos en los alimentos que son reconocidos por los pacientes alérgicos como extraños y que pueden provocar síntomas como urticaria o ronchas, angioedema, hinchazón, e inclusive, una reacción anafiláctica. Algunos antibióticos, como la penicilina, también pueden ser evaluados mediante pruebas de piel.

También hay métodos cuya eficiencia diagnóstica no se ha confirmado, por lo que no deben ser utilizados para el diagnóstico de alergias. Estos métodos incluyen IgG a alérgenos, pruebas de neutralización-provocación, pruebas a tinte de periódico, a humo de cigarrillos, a bruma o a polvo del Sahara.

Por estas razones, en aquellos casos de duda o de necesidad de un diagnóstico óptimo, se puede consultar con un alergista inmunólogo, que es el profesional médico especialmente preparado para el diagnóstico y tratamiento de las alergias y sus consecuencias.