Suplemento Urología

Cirugía robótica de próstata:

Cuatro años de experiencia en Puerto Rico

JPEG - 6.2 KB
Ricardo Sánchez-Ortiz, MD, FACS
Subespecialista en Urología Oncológica Director de Cirugía Robótica, Hospital HIMA San Pablo Catedrático Auxiliar, División de Urología Escuela de Medicina, Universidad de Puerto Rico

En un tiempo relativamente corto, la cirugía robótica se ha convertido en el tratamiento para cáncer de próstata de mayor crecimiento en los Estados Unidos. Este año, cuatro de cada cinco hombres que requieran cirugía para cáncer de próstata optarán por el tratamiento con el robot Da Vinci. Entre sus principales ventajas, está una disminución significativa de las complicaciones, en especial de la incontinencia urinaria y del sangrado.

La cirugía para cáncer de próstata ha cambiado mucho desde que FDA aprobó el sistema robótico en el año 2000. El robot no se mueve por sí solo, sino que requiere la dirección del cirujano que lo maneja desde una consola, lo que le permite remover la próstata con incisiones pequeñas utilizando cuatro brazos con microinstrumentos y un lente 3D de alta definición y magnificación 10x.

Prostatectomía robótica en Puerto Rico

Desde la primera cirugía robótica en Puerto Rico en 2007, hemos realizado en la isla más de 340 cirugías de la próstata, de la glándula suprarrenal o del riñón. Desde el inicio, se desarrolló un banco de datos para comparar los resultados de cirugía robótica con los de la cirugía tradicional. El análisis estadístico fue realizado con el programa SPSS.

Comparación: cirugía robótica y abierta

El mismo equipo quirúrgico realizó con cirugía abierta 154 prostatectomías y otras 325 con cirugía robótica Da Vinci. No hubo diferencias significativas entre los grupos con relación a la edad, PSA, tamaño prostático, puntuación de Gleason o estadio clínico. La cirugía robótica (R) fue equivalente a la cirugía abierta en tiempo operatorio (R: 192 min vs. 176 min, p=0,52), complicaciones tempranas (R: 7,2% vs. 7,8%, p=0,57) e incidencia de márgenes positivos (R: 8,4% vs. 8,9%, p=0,56).

El grupo robótico tuvo menos sangrado (161cc vs. 566 cc, P< 0,0001), menos transfusiones (0,003% vs. 2,6%, p<0,001), estadías hospitalarias más cortas (1,3 vs. 2,1 días, p<0,01) y menos tiempo con catéter (8,2 vs. 11,7 días, p<0,001). El grupo robótico tuvo menos complicaciones tardías (4,1% vs. 9,2%, p<0,0001), sobre todo menor incidencia de contracturas del cuello vesical (0,09% vs. 7,7%, p<0,0001).

Continencia urinaria y disfunción eréctil

La continencia urinaria medida después de 12 meses fue mejor en el grupo robótico (95,8% vs. 89,1% sin almohadilla absorbente, p<0,04), y el tiempo para llegar a estar secos (sin almohadilla) fue más corto (3,8 meses vs. 6 meses, p<0,001).

En pacientes sin disfunción eréctil preoperatoria sometidos a operaciones preservando ambos nervios cavernosos, la incidencia de disfunción eréctil postoperatoria fue equivalente entre ambos grupos (R: 73,2% vs. 70,6%, p=0,51).

Comentario

En esta serie de pacientes operados con el sistema Da Vinci, la prostatectomía robótica estuvo asociada a menos complicaciones tardías, menos sangrado, menor necesidad de transfusión, menor riesgo de estrechez ureteral y mejor continencia urinaria que en pacientes operados con cirugía abierta. La cirugía robótica es actualmente en Puerto Rico una alternativa viable, cubierta por los seguros médicos, para pacientes con cáncer de próstata.