Editorial Invitado

Chikungunya en Puerto Rico 2014

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Johnny Rullán, MD, FACPM
Epidemiólogo Ex-Secretario de Salud de Puerto Rico

El virus chikungunya tiene como vector al mosquito Aedes aegypti o al Aedes albopictus. Su huésped somos los humanos en periodos epidémicos –tal cómo está ocurriendo en Puerto Rico desde mayo de este año– y su ambiente de reproducción es el agua limpia que se acumula en recipientes cerca del hogar.

Lo que hemos visto en estas 14 semanas

Al ser un virus novel en Puerto Rico, todos somos susceptibles de contraerlo. Como no hay vacuna ni tratamiento, la curva epidémica tendrá un aumento dramático hasta que se agoten los seres humanos susceptibles al virus o hasta que se evite infectar al mosquito. Se estima que hasta alcanzar el pico de la epidemia se infectarán muchas más personas, salvo que podamos controlar el vector y el ambiente.

Esta enfermedad da solo una vez, a diferencia del dengue, que puede contraerse cuatro veces. Su transmisión depende del ambiente, del vector y del huésped. Por eso, es importante evitar estancamientos de agua limpia con larvas del mosquito vector. Si no se puede eliminar el agua, se debe usar un larvicida (como Abate) para evitar que la larva se convierta en mosquito. Si el vector se reproduce, se debe evitar que entre al hogar, con telas metálicas, mosquiteros o aire acondicionado. Los repelentes (DEET, picaridin, IR3535 y aceite de eucalipto de limón) se deben usar al amanecer y de día, no de noche. Es recomendable usar pantalones largos y camisa de manga larga. Si el mosquito se establece en el hogar, se debe fumigar.

Inicio de la enfermedad

Luego de la picadura del mosquito hembra, se inicia la incubación que toma entre 1 y 12 días (promedio: 4 a 7 días) hasta que comienzan los síntomas. La mayoría (del 72% al 97%) desarrolla síntomas. Después puede haber fiebre alta (102oF), cefalea, mialgia y lumbalgia. Se caracteriza por poliartralgias severas (en especial a nivel distal de extremidades, rodillas, codos, hombros y caderas). Cerca de la mitad de los afectados tiene erupciones maculopapulares en el torso, extremidades y rostro.

A diferencia del dengue, que puede ser mortal si se complica con hemorragias, el chikungunya suele ser autolimitante, y entre 7 y 10 días la mayoría de las personas resuelve sus síntomas sin consecuencias mayores. Como no existe cura específica, lo único que podemos hacer es tratar los síntomas: para la fiebre, evitar la aspirina y usar paracetamol 500 mg cada 4-6 horas (niños:10 mg/kg cada 4-6 horas). Para el dolor articular, considerar analgésicos más fuertes (naproxeno, diclofenaco, celecoxib o ibuprofeno). En 10 a 15% de los pacientes sobre los 65 años, puede haber complicaciones neurológicas, oculares, vasculares, dermatológicas o renales. La enfermedad se puede extender a fases subaguda y crónica con fatiga, depresión y debilidad prolongada y severa.

Pruebas de laboratorio

Con una muestra de sangre se puede definir si es dengue o chikungunya: en los primeros 3 días al aislar el virus; en días 1 a 8 con la presencia de RNA viral por RT-PCR; y con presencia de anticuerpos específicos IgM/IgG o seroconversiones en dos muestras tomadas una a tres semanas aparte (día 4 en adelante). Esta diferenciación es importante ya que el dengue puede ser traicionero cuando empieza a bajar la fiebre luego de una semana (y si comienzan los seis signos de peligro: vómitos, dolor abdominal, distensión abdominal, disminución significativa urinaria, sangrado de encías al lavarse los dientes, irritabilidad o falta de concentración).

Medidas preventivas y apoyo comunitario

El aumento vertiginoso de este mal continuará en la isla en los próximos meses mientras no paremos la transmisión a través del mosquito. Podemos prevenir esta situación evitando las aguas limpias estancadas y poniendo énfasis en el empleo de repelente en los infectados –sobre todo cuando hay fiebre y en los siguientes 7 días– para romper el ciclo y evitar infectar a vecinos y familiares. ¡Todos juntos podemos romper el ciclo!