Suplemento: hematología-oncología

Cáncer de mama triple negativo: ¿Favorable o desfavorable?

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Fernando Cabanillas, MD.
Especialista en Hemagología y Oncología
Director del Centro de Cáncer del Hospital Auxilio Mutuo, San Juan, Puerto Rico

A medida que conocemos más acerca del cáncer, nos percatamos de su gran heterogeneidad, aun dentro de ciertos tumores que uno pensaría son homogéneos, como el cáncer de mama.

El cáncer de mama se puede clasificar de acuerdo a la expresión de tres receptores en la superficie de las células. Estos receptores son: ER (receptor de estrógeno), PR (receptor de progesterona) y Her-2. Reconocemos al menos tres grupos clínicos con diferencias importantes en su comportamiento al igual que en su tratamiento.

Los tres grupos que reconocemos como entidades clínicas son:

  1. ER o PR positivo pero Her-2 negativo (aprox. 60% de todos los casos)
  2. Her-2 positivo en combinación con ER positvo o con ER negativo (aprox. 20%)
  3. Los llamados triple negativos que no expresan ER, PR ni Her-2 (aprox. 20%).

El grupo 1 es el menos agresivo de los tres, el grupo 2 es intermedio en agresividad y el grupo 3, el triple negativo, es el más agresivo de todos. En una investigación reciente, llevada a cabo en nuestro Centro de Cáncer, hemos encontrado que la fracción de células que están proliferando activamente, medidas por el antígeno Ki-67, es de un 52% en los casos triple negativos, comparado con 9% en el grupo 1, lo cual explica la gran agresividad del grupo 3.

Se ha dicho que los casos triple negativos tienen un mal pronóstico comparados con los demás pero esto depende de muchos factores incluyendo el estadío de la enfermedad. En nuestro estudio, de 15 casos triple negativos que se presentaron con ganglios axilares positivos, 4 (27%) han recaído mientras que de 37 con ganglios negativos solo 1 (3%) ha recaído (p=.02).

En parte por su gran capacidad proliferativa, los triple negativos tienden a responder muy bien a la quimioterapia. Por tanto, otro factor importante es el uso de quimioterapia, ya sea adyuvante o neoadyuvante, especialmente con taxanos (Paclitaxel o Docetaxel) en combinación con antraciclinas, ya sea Doxorrubicina o Epirrubicina. Debido a su actividad en triple negativos, se ha comprobado que el uso de estas drogas es primordial, mucho más que en el grupo 1. Siempre y cuando se traten en su etapa localizada, estos pacientes tienen un pronóstico excelente. En nuestra experiencia, 80% de estas pacientes permanecen vivas y libres de enfermedad a los 5 años. Sin embargo, si presentan o desarrollan metástasis más allá de los ganglios linfáticos, ya se convierten en incurables y la mayoría mueren usualmente dentro de los primeros 3 años.

En este momento, se están llevando a cabo investigaciones con drogas que pertenecen al grupo conocido como inhibidores de PARP que interfieren con el mecanismo de reparación del daño al ADN de las células. Los inhibidores de PARP parecen ser capaces de aumentar la actividad antitumoral de los agentes citotóxicos en los triple negativos ya que las células se tornan incapaces de reparar el daño inducido por estos agentes.

Al contrario de lo que se piensa, el cáncer de mama triple negativo si se presenta en etapa localizada y, si se maneja apropiadamente, tiene un pronóstico muy favorable. Los inhibidores de PARP, todavía experimentales, podrían representar un arma adicional en un futuro cercano.