Suplemento Especial Emergenciólogos

Beneficio de la transmisión prehospitalaria de electrocardiogramas

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Roberto Vélez Bermúdez, MD
Emergenciólogo DCH Bayamón, ER Staff Medical Control

En 2006, el Colegio Americano de Cardiología (ACC) y la Asociación Americana del Corazón (AHA) hicieron una recomendación conjunta para instar a los hospitales de toda la nación a adoptar la métrica de puerta a globo (intervención percutánea) de 90 minutos. Este término, conocido como "door to balloon" (D2B), estipula que todo paciente con infarto al miocardio con elevación del segmento ST (STEMI) llegue al procedimiento en, al menos, 90 minutos.

Muchos hospitales ahora están moviéndose a un modelo más completo de medir la respuesta pre hospitalaria (EMS) en un "EMS2B", que incluye el tiempo total transcurrido desde que los primeros respondedores toman al paciente, teniendo en cuenta que el EMS2B puede variar grandemente en base a distancias y a la posible transferencia desde hospitales que no cuentan con laboratorios de cateterismo.

Beneficios

Para mejorar los resultados en los pacientes con infarto agudo de miocardio (IAM), la clave es la identificación rápida de la elevación del segmento ST en un EKG, lo que indica que ocurre un infarto de miocardio con elevación del segmento ST (STEMI). La American Heart Association recomienda 90 minutos para D2B (door to balloon time) como métrica de un tiempo aceptable para la terapia de reperfusión (PCI).

Las instalaciones médicas que deseen alcanzar esta meta deben considerar y estudiar la posibilidad de implementar un sistema de alerta STEMI que permita la transmisión del EKG de 12 derivaciones del paciente afectado desde el lugar del evento o en la ruta a la sala de emergencia (ER) por parte de la tripulación de transporte de la ambulancia. Esta transmisión del EKG proporciona una alerta antes de la llegada del paciente, lo que puede permitir redirigir el transporte de EMS a una instalación de PCI o para activar el laboratorio de cateterismo local antes de la llegada del paciente. Aparte de ayudar con lo recomendado por la AHA respecto al tiempo D2B para el tratamiento de los pacientes con IAM, el sistema también ayuda a minimizar las falsas activaciones del laboratorio de cateterismo.

El talón de Aquiles de algunos sistemas STEMI puede ser la capacidad de la tripulación EMS para transmitir con éxito el EKG del paciente (12-Lead EKG) al hospital mediante la transmisión de datos inalámbricos que en la mayoría de los casos utiliza conexiones de red celular, lo que ha mejorado considerablemente gracias a los hot spot y a los sistemas inalámbricos (wireless) de calidad en muchas de las áreas en Puerto Rico. Ante la pregunta de si en Puerto Rico existe hoy este sistema, la respuesta es que sí. Ya en Puerto Rico hay ambulancias privadas, municipales o del Cuerpo de Emergencias Médicas Estatal que cuentan con el equipo apropiado como es un monitor/desfibrilador con capacidad de 12 canales y posibilidad de transmisión inalámbrica (wireless).

Todo esto funciona de la siguiente manera: se debe contar con una ambulancia certificada tipo 3, personal paramédico (TEM-P) licenciado previamente capacitado en lecturas de EKG con infarto al corazón, arritmias cardiacas y bloqueos, contar un monitor/desfibrilador con capacidad de 12 derivaciones vía wireless, contar con control por médico especialista en medicina de emergencias (emergenciólogo), contar con hospitales que tengan sala de emergencia con “Chest Pain Center” y, a la vez, con laboratorio de cateterismo con cardiólogos invasivos para realizar el PCI de emergencia las 24 horas de los 7 días de la semana. Todo esto debe estar previamente establecido de mutuo acuerdo por todas las partes, como estipulado en el protocolo llamado Programa STEMI o Código STEMI.

Funcionamiento en emergencias

Todo este sistema funciona de la siguiente manera: al llegar una llamada al sistema del 9-1-1 de un paciente con dolor de pecho, el 9-1-1 envía la llamada al sistema de ambulancia de la localidad o del pueblo del paciente; la ambulancia parte hacia el lugar donde está el paciente con dos paramédicos (TEM-P) con el monitor y sus otros equipos especializados; una vez evaluado por el TEM-P y al colocarse el monitor cardiaco, si se nota que hay un infarto al corazón, se envía el EKG de 12 derivaciones al médico emergenciólogo (a su teléfono celular o a su tableta, siendo recibido al email) y simultáneamente a un monitor (email previamente establecido) de computadora en la sala de emergencia y al laboratorio de cateterismo; una vez que el emergenciólogo y el cardiólogo determinan que es un infarto, se activa el protocolo STEMI y se lleva al paciente al hospital designado. Esta transmisión del EKG de la escena al control médico (emergenciólogo) y a la sala de emergencias toma aproximadamente 1 minuto (esto es el tiempo en que llega el EKG de 12 derivaciones).

Cabe mencionar que esta tecnología de transmisión de EKG desde la escena donde se encuentra el paciente al celular o a la tableta del médico emergenciólogo no se limita al infarto al corazón, sino se aplica también a las arritmias cardiacas, a bloqueos cardiacos o isquemias cardiacas, mejorando así la atención médica con el comienzo del tratamiento desde la escena hasta culminar en la sala de emergencias.

Conclusión

Se ha demostrado que es eficiente y que sí funciona el sistema de transmisión prehospitalaria de los EKG. Esto se traduce en una reducción del daño al músculo del corazón cuando hay un infarto, ayudando a identificar cualquier anormalidad electrocardiográfica al informar desde la escena al especialista en medicina de emergencia, lo que permite que se inicie el tratamiento de inmediato y que se eviten daños al corazón o a algún otro órgano vital.

El siguiente paso que debemos dar es crear más conciencia de la importancia de la transmisión del EKG, que se disponga de más ambulancias tipo 3 con esta capacidad, que se unan más hospitales cardiovasculares a este programa y así poder estar a la vanguardia de la medicina prehospitalaria con la telemedicina y la transmisión de EKG.