Historia de la medicina

Historia

Avicena

El encuentro entre Oriente y Occidente en uno de los más grandes médicos

Avicena (Persia, 980-1037) fue médico, filósofo, científico y autor de importantes textos que han marcado la historia de la medicina. Escribió alrededor de 450 libros, fundamentalmente de medicina y filosofía.

“Príncipe de los Sabios”, el “Más Grande de los Médicos”, el “Maestro por Excelencia” y el “Tercer Maestro” (luego de Aristóteles y Al-Farabi) fueron algunos de los apodos a los que se hizo merecedor por sus amplios conocimientos. No es para menos. Ibn Siná (su nombre en árabe) fue muy precoz en su interés por las ciencias naturales y la medicina, tanto que a los 14 años estudiaba solo ya que acabó superando a sus maestros. A los 16 dirigía a médicos, y alcanzó fama por salvar la vida a importantes personalidades de su época. En agradecimiento, se le permitió el acceso a la biblioteca real, lo que aprovechó para ampliar sus conocimientos en matemática, música y astronomía. Posteriormente, se convirtió en médico de la corte y consejero de temas científicos.

Fue a los 32 años cuando inició su obra maestra, el célebre Canon de medicina o Canon de Avicena que contiene -en cinco volúmenes- la colección organizada de los conocimientos médicos y farmacéuticos de su época.

Su pensamiento y obra

En el campo médico, tuvo influencia de la obra de Hipócrates y Galenus, del mundo árabe y de la India, en especial de Sushutra y Charaka. Su trabajo es amplio y variado y, mayormente, de carácter enciclopédico como el Libro de la curación y el Canon de la Medicina.

Legado en la medicina

Durante varios siglos, su Canon fue la base de la enseñanza tanto en Europa como en Asia, e influenció la práctica y la enseñanza de la medicina occidental. Incluso se dio una clase sobre la medicina de Avicena en Bruselas. Fue duradero y solo puesto en duda a partir del Renacimiento por Leonardo da Vinci y Paracelso. Su obra destacó en ámbitos como la oftalmología, la gineco-obstetricia, la psicología y la descripción de los síntomas. Se le considera el padre de la medicina moderna. Inició la experimentación científica y la cuantificación, e introdujo los conceptos de medicina experimental, medicina basada en evidencia y de estudios clínicos y controlados.

Fue el primero en:

•Describir las dos formas de parálisis facial (central y periférica).

•Describir las variantes de ictericias.

•Dar la sintomatología del diabético.

•Descubrir que la sangre parte del corazón para ir a los pulmones y volver.

•Exponer con precisión el sistema de ventrículos y de válvula del corazón.

•Describir correctamente la anatomía del ojo humano.

A él se le debe el uso de varias plantas medicinales, puede ser considerado el inventor de la traqueotomía e introdujo el empleo del termómetro para fines diagnósticos. Es uno de los primeros médicos en interesarse por los medios para conservar la salud. Para ello, recomendó la práctica regular del deporte o la hidroterapia, e insistió en la importancia de las relaciones humanas en la conservación de una buena salud mental y somática.

En reconocimiento suyo existe el Premio Avicena, un prestigioso galardón otorgado a las personas que se distinguen en la ética científica.

En 2008, la WHO decidió llamar Directorio Avicena al directorio de las instituciones educativas en el campo de la salud de todo el mundo. Esto en honor a su capacidad de síntesis del conocimiento de Oriente y Occidente, y a su influencia imperecedera en las ciencias de la salud.

“La medicina es el arte de conservar la salud y eventualmente de curar la enfermedad ocurrida en el cuerpo”.