Editorial Invitado

“Aprender del pasado y avanzar hacia el futuro”

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Raúl G. Castellanos Bran, MD
Coordinador de la OPS/OMS en Puerto Rico Ex-presidente Asociación Médica de Puerto Rico

Recientemente tuvimos la oportunidad de participar en la reunión del 52o Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) / 65a Sesión del Comité Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), celebrada en su sede de Washington D.C.

El Consejo Directivo de la OPS es el segundo Cuerpo Directivo de más alto rango y reúne a Secretarios y Ministros de Salud de las Américas (39), Miembros Asociados y Miembros Observadores europeos y de Organizaciones Científicas como la Sociedad Interamericana de Cardiología, la Asociación Mundial de Estudiantes de Medicina, entre otros.

La Directora de la OPS tituló su Informe Anual “Aprovechar el pasado y avanzar hacia el futuro con confianza”. Indicó que las condiciones actuales convergen para crear un momento único para la salud en las Américas. “Tenemos la oportunidad para lograr cambios en la salud y la gran posibilidad de que la salud sea una fuerza impulsora del cambio”. No me cabe la menor duda de que en Puerto Rico nos encontramos en un momento en que las palabras de la Directora de la OPS nos conciernen de forma directa. “Aprender del pasado y avanzar hacia el futuro”, qué mejor oportunidad para poner en práctica dicha aseveración ahora que estamos discutiendo en Puerto Rico lo relacionado con el nuevo modelo de salud.

Si analizamos solo lo ocurrido en las últimas cinco décadas, desde las últimas reformas hasta su punto de partida que fue la reforma implantada exitosamente por el Dr. Guillermo Arbona Irizarry, con sus bases en la regionalización de los servicios de salud, en los niveles de atención y en la prevención; ahora que hablamos de acceso universal a la salud, de atención primaria y promoción de salud, de cuidado centrado en el paciente, vemos que todo esto significa un paso adicional a aquella reforma, pero con las condiciones socioeconómicas, demográficas y tecnológicas actuales y proyectadas al futuro con el ritmo que la informática imprime.

Contamos en Puerto Rico con grandes y variados recursos para avanzar hacia el futuro con mucha esperanza. Tenemos un caudal de médicos muy bien preparados en diversas especialidades, formados en y fuera de Puerto Rico, así como personal profesional de apoyo para realizar procedimientos complejos, por ejemplo trasplantes de órganos como riñón, corazón, hígado, córnea, en instituciones públicas y privadas. En el “frente de batalla” contamos con médicos primarios, médicos generales, médicos de familia, internistas, obstetras-ginecólogos con vasta experiencia en atención integral y preventiva.

Disponemos de centros altamente especializados como el Centro Cardiovascular de Puerto Rico y el Caribe, el Centro Compresivo de Cáncer, entre otros. En el sector privado hay sistemas hospitalarios como HIMA San Pablo, Pavia Health System, Sistema de Salud Menonita, los Hospitales Auxilio Mutuo, San Lucas-Episcopal, Damas, La Concepción, de Manatí y Mayagüez, entre muchos otros. Además tenemos cuatro Escuelas de Medicina y dos de Salud Públicas, todas debidamente acreditadas. Nuestros haberes en al campo de la salud son pues inmensos y de alta calidad.

Sin embargo, con frecuencia se mencionan noticias sobre la “diáspora”, principalmente a los Estados Unidos. Datos del Censo Federal de 2012 indican que en los Estados Unidos las personas de origen puertorriqueño son cerca de 4,9 millones, frente a los 3,6 millones en la isla, siendo su participación en múltiples campos profesionales y académicos en los Estados Unidos cada vez más significativa, llegando inclusive a influir en resultados electorales como en la Florida.Podríamos analizar esto como un vaso “medio lleno” o “medio vacío”. La comunidad puertorriqueña es una a pesar de estar ubicada en dos áreas geográficas separadas; en ambas tendrá participación pero también podrá influir en beneficio de las dos.

“Continuidad y cambio. Aprender del pasado y avanzar hacia el futuro”. Tenemos la gran posibilidad de que la salud sea una fuerza impulsora de cambio.