Suplemento Salud Mental

Alerta sobre el reglamento 155

(de 2015) que licencia la marihuana cruda como si fuera un medicamento

JPEG - 19.4 KB
Editado por Arnaldo Cruz Igartua, MD
Presidente, Comité de Violencia y Adicciones del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico

En este artículo repasamos estudios de evidencias sobre los peligros a la salud al enfocar el tema de la legalización o prohibición de la marihuana (MH) en vez de enfatizar en ofrecer prevención y tratar enfermedades mentales y adicciones en base a evidencia científica.

El Reglamento 155 aprobado por el Departamento de Salud de Puerto Rico sobre la legalización del uso "medicinal" de la marihuana alega beneficiar la salud del pueblo. La evidencia donde se ha legalizado en forma similar, en los Estados Unidos, es que no ha demostrado efectividad en tratar enfermedades. Por el contrario, muestra que, al no disponerse de adecuada prevención y tratamiento de adicciones, su uso pone en peligro la salud individual y pública2-14. En los últimos 10 años se ha registrado un aumento del 100% en el número de usuarios y de adictos a la marihuana. Esto llevó al Instituto Nacional de Salud (NHI) en 2016 a recomendar que se alerte y eduque a la población sobre los peligros a la salud secundarios al uso de marihuana4. En los Estados Unidos aumentó en los últimos diez años en un 100% el número de ingresos por marihuana a salas de emergencias y en 75% por uso combinando de marihuana con otras sustancias14.

Hay estudios serios que indican que donde se ha legalizado el uso de marihuana hay un mayor consumo por adolescentes9. Estos son hasta en un 500% más propensos a enfermarse de adicciones que los adultos sobre 21 años8. En Puerto Rico, el uso de marihuana por adolescentes se duplicó en los últimos diez años11, lo que se agrava pues en Puerto Rico más del 90% de los adictos12 no reciben tratamiento ni prevención especializados. Esto debe ser considerado por la clase médica, a quien el reglamento pone en situación vulnerable para practicar la medicina sin suficiente evidencia de efectividad ni seguridad del uso de marihuana en humanos y sin aprobación de la FDA.

En varios repasos recientes de literatura científica2, 6, 15-20, 24 no se encuentra hasta hoy fundamento científico que justifique licenciar la marihuana cruda como medicamento y que justifique su uso en varias enfermedades como lo legaliza el reglamento actual del Departamento de Salud de Puerto Rico.

Peligros por falta de fundamento científico

  1. Se llama medicinal a la marihuana cruda, en vez de llamar experimental a sus derivados purificados. Esto es "normalizar su uso" y hacerla más accesible y deseable al usuario al minimizar sus posibles efectos adversos y el riesgo de adiccion. Se alega que su categoría uno por FDA ha sido lo que dificulta su estudio, pero la ciencia experimental explica que hay otras razones importantes para debilitar su estudio. Por ejemplo, hay muchas cepas de marihuana con distintas concentraciones de unos 100 cannabinoides y otros 400 componentes, lo que complica un estudio científico de calidad con resultados replicables y confiables. Al quemarla esto empeora, pues se generan cerca de 4000 compuestos orgánicos e inorgánicos más tóxicos y parecidos al tabaco2, 24. Por esto, el Instituto de Medicina –Estados Unidos– no recomienda que se licencie la marihuana como medicamento y solo habla de esa posibilidad en el caso de cannabinoides purificados si llegan a demostrar efectivos y seguros5;
  2. No define ni regula –ni establece formas de supervisar o verificar como correctos– estándares de la potencia máxima o mínima del contenido de THC ni de CBD de cada planta ni del contenido de los pesticidas, químicos ni aditivos permitidos en su producción para definirse como "medicinal"24. Esto fomenta la producción de marihuana de alta potencia y más tóxica –más adictiva y que se vende más– similar en potencia a la que se vende en forma ilegal. En los últimos diez años la marihuana –-legalizada e ilegal– ha aumentado en un 300% su contenido de THC14. La marihuana cruda –al contrario de los cannabinoides purificados– se desvía fácilmente a su forma más adictiva y tóxica: la fumada. Todas las formas de usar la marihuana cruda –tragada, inhalada, fumada o en extractos no purificados– presentan toxicidad al cerebro y/o a múltiples sistemas de órganos14, 24;
  3. Fomenta el desarrollo –sin óptima supervisión ni controles– de la industria de la marihuana por industrias con fines de lucro al autorizar su cultivo y venta. Con la premisa de que la marihuana cruda es medicinal propone –sin razón científica– un uso amplio y generalizado en múltiples enfermedades con pocos controles externos22. Eso afectará la práctica médica al poner la marihuana en manos de personas que la usen o abusen de ella como primera línea de tratamiento, o la combinen con otras sustancias sin tener certeza de su efectividad, de su seguridad ni de sus posibles consecuencias adversas a corto y largo plazos. Además, expone a posibles daños por no usar primero los medicamentos probados como efectivos y por el peligro del desarrollo de adicciones, psicosis, pánico y otras enfermedades físicas y mentales2,3,6,7,8,14,18,24; y
  4. El reglamento no menciona las palabras adicción, ni trastorno de uso ni dependencia a MH como si no existiese ese serio riesgo. Es un error hablar de "potencial de abuso" en vez de la enfermedad de adicción, que es uno de los principales peligros de la marihuana. Estas omisiones exponen al médico a riesgos. Solo menciona que el médico debe "alertar del potencial abuso del cannabis si no se utiliza conforme a lo recomendado, de las consecuencias legales de proveer marihuana a un tercero y de los efectos médicos de utilizarla más de lo recomendado"1. No se exige que se aclaren los riesgos específicos a la salud del bebé de gestantes o madres lactantes ni qué se hará en caso de daño1. No recomienda evaluación, prevención ni tratamiento a los que ya están enfermos –con enfermedades mentales y/o adicción a la marihuana u otras sustancias– ni a los que se enfermen con su uso. La evidencia dice que la salud de una persona con adicción y sin terapia se deteriora y que podrá consumir de 2 a 10 veces más que otros usuarios. En el caso de la marihuana, a mayor uso, mayor posibilidad de uso concurrente de otras drogas y mayor probabilidad de desarrollar problemas adversos biológicos, psicológicos y sociales.

Comentario

El CMCPR no fue consultado para el desarrollo de este reglamento, al cual no se incorporó ni una de las recomendaciones sometidas. El CMCPR sí apoya el uso experimental y compasivo –por instituciones médicas y siguiendo estándares científicos– de cannabinoides purificados o sintetizados, como CBD y THC. Ya se han liberalizado los estudios de CBD en los Estados Unidos21, lo que no hace necesario la reclasifica-ción de la marihuana a categoría 2 para su estudio experimental.

Los estudios deben tener supervisión externa y seguir protocolos científicos que garanticen seguridad, pureza y calidad de los productos usados. Es urgente un gran aumento de prevención y tratamiento de adicciones en Puerto Rico. Proponemos un enfoque preventivo de salud pública23 y no encarcelar por posesión de marihuana u otra sustancia, pero sí evaluar temprano y profesionalmente al usuario. De acuerdo a esa evaluación se recomienda orientar, tratar al enfermo y procesar al traficante.

Exhortamos a los médicos a tomar con cautela esta legislación, a evaluar la evidencia científica sobre los peligros de la marihuana a largo plazo o de cualquier otra sustancia no aprobada por FDA y a informar en detalle sobre la adicción y los posibles peligros y daños del uso de marihuana a los pacientes y en especial a los adolescentes y a sus familias3.

Referencias

  1. Reglamento 155 para el uso, posesión, cultivo, manufactura, producción, fabricación, dispensación, distribución e investigación del cannabis medicinal; Puerto Rico, 28 Dic 2015.
  2. Medical Marijuana: ME Schatman, PhD, Feb 06, 2015.
  3. Alerta a las familias sobre posibles daños por el uso de marihuana; Capítulo de Psiquiatría de Niños y Adolescentes del CMCPR con el Capítulo de PR de la Academia de Psiquiatría Americana; 2015.
  4. Prevalence of Marijuana Use Among U.S. Adults Doubles Over Past Decade"; NIH; Oct 21, 2015.
  5. Marijuana and medicine: Assessing the science base; Joy JE, Benson JA, Watson SJ: Institute of Medicine, Nat Acad Press, 1999.
  6. Cannabis and Cannabinoids; Pharmacology, Toxicology and Therapeutic Potential; F Grotenhem, MD, E Russo, MD, 2002. Esto
  7. Drug Facts: Marijuana, NIH and NIDA, Revised Sept 2015.
  8. Adolescent Substance Use: America’s #1 Public Health Problem; Jun 2011, Funded by: Legacy® Conrad N. Hilton Foundation Carnegie Corporation of New York Michael Alan Rosen Foundation.
  9. The effect of medical cannabis laws on juvenile cannabis use; L Stolzenberg Etal; FIU, USA; International J of Drug Policy, 2015.
  10. Uso de substancias en escolares de PR; Consulta Juvenil VIII 2010-2012, UCC.
  11. Puerto Rico Substance Abuse Needs Assessment Program; 2002.
  12. ¿Puede el uso de marihuana afectar la habilidad de conducir?; National Institute of Drug Abuse (NIDA y NIH), Sept 2015.
  13. Adverse Health Effects of Marijuana Use Nora D. Volkow, MD Etal, N Engl J Med 2014;370:2219-27. DOI: 10.1056/NEJMra1402309.
  14. Clearing the Smoke on Cannabis Medical Use of Cannabis and Cannabinoids; Canadian Centre on Substance Abuse; 2014.
  15. Cannabinoids in medicine: A review of their therapeutic potential, February 2006; Substance Abuse Program, U of Montreal.
  16. Narrative review of the safety and efficacy of marijuana for the treatment of commonly state-approved medical and psychiatric disorders; KA Belendiuk et al; Addiction Scienc & Clin Pract. (2015).
  17. Efficacy and adverse effects of medical marijuana for chronic non cancer pain; A Deshpande, MD, Canadian Family Physician. 2015.
  18. Cannabinoids for Medical Use, A Systematic Review and Metaanalysis. PF Whiting, PHD JAMA. 2015.
  19. Comprehensive Review of Medicinal Marijuana, Cannabinoids, and Therapeutic Implications in Medicine and Headache.EP Baron, DO. Headache Curr 2015.
  20. DEA waives registration requirements for CBD research, Dec. 23, 2015; J Zinsmeister, jeff@learnaboutsam.org; +1 (415) 680-3993.
  21. US Policy Responses to Calls for the Medical Use of Cannabis Wayne Hall, PhD, 2015.
  22. Programa nacional de cuatro pilares integrados para la salud mental y las adicciones: Subcomité Científico CMCPR (Nov 2013).
  23. Medical Marijuana: The State of the Science, Michael E. Schatman, PhD, www.medscape.com. Feb 06, 2015.