El Dr. Virgilio Brunet Cardona

(1950-2017): Cirujano excepcional

La cirugía es una especialidad médica que requiere gran dedicación y, en especial, una gran pasión. El Dr. Virgilio Brunet contribuyó con su esfuerzo y trabajo al desarrollo de la cirugía en Puerto Rico, particularmente en el tratamiento de las úlceras de las piernas. En este último campo salvó miles de extremidades de ser amputadas. Su repentina y temprana muerte dejó un vacío importante, pero su vida fue fructífera. Nos legó una clínica especializada y varios hijos profesionales que sirven bien a Puerto Rico, algunos de ellos, inclusive en el campo de la medicina.

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Norman Maldonado, MD
Hematólogo-Oncólogo
Ex Presidente de la
Universidad de Puerto Rico

El Hospital del Maestro, en su ya larga historia, ha tenido buenos médicos cirujanos, muchos de los cuales han sido reseñados o mencionados en esta columna de la revista Galenus. Entre ellos, figuran los Dres. Manuel Baralt, Mario Tomasini, Luis Soltero Harrington, Luis Fraguada y José Cerra. Todos ellos sirvieron en forma extraordinaria a la comunidad de Puerto Rico.

Esta vez queremos recordar a otro gigante de la cirugía que contribuyó de forma sin igual a la salud de nuestros pacientes. Se trata del Dr. Virgilio Brunet Cardona, quien nos abandonó prematuramente, pero que dejó un legado no muy conocido por todos y que es bueno destacar.

Sus inicios

El Dr. Brunet estudió y obtuvo un bachillerato en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, graduándose en 1971. Luego fue admitido en la Escuela de Medicina del Recinto de Ciencias Médicas, donde se graduó de médico en 1975. Después comenzó su residencia en Cirugía General en el Hospital Universitario en el Centro Médico y en el Hospital de Veteranos. En esa época ambos programas estaban integrados y él completó su especialidad en Cirugía en 1980.

Su primer trabajo fue como Director de Cirugía en el Hospital Subregional de Fajardo, donde laboró por cuatro años. A principios de la década de 1980, comenzó una práctica privada en Río Piedras y en especial en el Hospital de Maestro. Luego, con el tiempo, obtuvo privilegios en los Hospitales Ashford, Auxilio Mutuo, Metropolitano y Doctors’ Hospital. Cuando en el Hospital del Maestro se dio inicio al programa de internado, él era el médico que supervisaba y daba las conferencias a los médicos internos sobre cirugía, emergencias y ética en la medicina.

El Dr. Brunet asistió a muchas conferencias sobre distintas especialidades quirúrgicas en los Estados Unidos y en Puerto Rico en diversas áreas nuevas, como eran la alimentación parenteral, la cirugía bariátrica, la cirugía laparoscópica, la reparación de hernias, los tratamientos hiperbáticos, la cirugía biliar, la cirugía de cáncer, el manejo de las infecciones; anualmente asistía a los congresos sobre los avances en cirugía. Tampoco se perdía ni una de las reuniones del Colegio Americano de Cirugía.

Tratamiento de úlceras en las piernas

Aunque se distinguió en todas las áreas mencionadas, hay una en especial de la que él se enamoró: el tratamiento de úlceras en las piernas asociadas con el linfedema y con la pobre circulación periférica, en especial en los pacientes afectados por la diabetes.

El Dr. Brunet estableció una clínica especializada para tratar a estos pacientes, en la avenida Domenech. Allí dedicaba sus mayores esfuerzos y conocimientos a salvar las piernas de los pacientes, cambiando los criterios terapéuticos establecidos y logrando de esa manera preservar las piernas de muchas personas afectadas. Recuerdo ahora muy bien como él me mencionaba, pocos días antes de enfermarse, lo orgulloso que se sentía por lograr salvar muchas extremidades que antes se tenían que amputar. El Dr. Brunet era ese tipo de médico que estaba allí en el momento en que se le necesitaba y a cualquier hora para poner una vía subclavia, para hacer una traqueotomía de emergencia o para ayudar a resucitar a un paciente. Recuerdo también casos como haberlo llamado a las 11 de la noche de un domingo para canalizar una vía subclavia en algún paciente amigo grave, y cómo él, en menos de 15 minutos, estaba allí, haciendo el procedimiento y salvándole la vida.

Algunos reconocimientos

El Dr. Brunet fue reconocido por su servicio voluntario y por su labor cívica por el Municipio de San Juan cuando el Dr. Hernán Padilla era el alcalde de esta ciudad.

En 2001 recibió el Doctors’ Choice Award como el Mejor Cirujano General en Puerto Rico, premio escogido en votación por médicos de la isla. Él tenía los Boards de Cirugía General y, además, contaba con la subespecialidad de la Academia de Manejo de Heridas (Wound Management Academy). Miles de pacientes han preservado sus piernas, en especial los diabéticos, gracias a la preparación, al interés y a la especial dedicación del Dr. Brunet.

Ante la amenaza de la llegada del huracán Irma a principios de septiembre de 2017, el Dr. Brunet vivía prácticamente en el hospital, llegando a operar hasta a 12 pacientes al día en condiciones adversas, con las limitaciones generadas por esa situación de emergencia y de lucha contra el tiempo en Puerto Rico. El día que el Dr. Brunet enfermó ya había operado a 8 pacientes. Ellos no podían creer que él no estuviera allí para darlos de alta luego de haberlos salvado.

Su vida privada y familiar

El Dr. Brunet, o Virgilio, como todos lo conocían, era un amante de los deportes y los practicaba siempre que podía. Las actividades marinas eran su principal entretenimiento. Sus mayores pasiones fueron la pesca y el tenis.

Él vivía siempre muy orgulloso de su familia. Estaba casado con Leticia Vallejo, quien tiene un doctorado en Enfermería con especialidad en Nurse Practitioner, y otro en Investigación Clínica Traslacional. El Dr. Virgilio Brunet tuvo 8 hijos. Héctor es médico internista e infectólogo, Kisha es doctora especializada en Pediatría, Javier estudia el segundo año de Medicina en el Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico y quiere ser neurocirujano, Virgilio es administrador de hospitales, Arleen trabaja en el Pentágono y Elvin labora en la industria de la salud como facturador. Los últimos hijos son los gemelos Bryan y Prett, que aún están en la escuela superior, cursando su cuarto año de estudios.

Al fallecer el Dr. Virgilio Brunet, en Puerto Rico perdimos prematuramente a un gran cirujano y ser humano que nos ha dejado un importante legado en su clínica y muy especialmente en su familia.

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