Currículo de pediatría

Currículo de Pediatría

Currículo de Pediatría:

Hoja de ruta para la especialización

La formación de los especialistas médicos es muy importante. En el caso de los pediatras, el disponer de un currículo, sirve para organizar adecuadamente la etapa de entrenamiento. Adicionalmente, es primordial fomentar la empatía con los pacientes y el trato humano, que deben de primar en todo acto médico.

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José Ginel Rodríguez, MD, FAAP
Presidente y Decano de Medicina Universidad Central del Caribe

Los currículos para la enseñanza de Pediatría han respondido a factores internos y externos. Si bien es cierto que se trata de instrumentos dinámicos que se tienen que adecuar a las necesidades particulares de los estudiantes y al desarrollo y evolución de la Medicina y sus especialidades, también es verdad que los currículos responden a la necesidad de cumplir con requisitos de acreditación establecidos por el Liaison Committee on Medical Education (LCME) y el Accreditation Council for Graduate Medical Education (ACGME).

El currículo de Pediatría desarrollado por el Council on Medical Student Education in Pediatrics (COMSEP) describe competencias, objetivos, estrategias de enseñanza y estrategias de avalúo. El documento de COMSEP, revisado en 2005, ha sido organizado enfocando competencias o pericias, de la misma forma que lo ha elaborado el ACGME. Este último especifica, por ejemplo, que la educación médica graduada debe ser agrupada en competencias que son: cuidado del paciente, conocimiento médico, aprendizaje basado en la práctica, destrezas interpersonales y de comunicación, profesionalismo y práctica basada en el sistema. A este proyecto se le conoce como Outcome Project.

Con el propósito de lograr un lenguaje uniforme en el proceso de avalúo, el currículo de COMSEP también ha sido clasificado en competencias. Estas son competencias universales (no únicas para Pediatría pero importantes en el currículo de la Escuela de Medicina), competencias core (aquellas competencias exclusivas y únicas para la pasantía de Pediatría) y competencias máster (aquellas que se deberán alcanzar antes de entrar a la especialidad de Pediatría).

Como todo currículo, este no debe ser estricto en su implementación. Deberá ser un instrumento que ayude a definir las aptitudes, destrezas y conocimientos fundamentales en la educación de un pediatra general y aprobado por su facultad. A su vez, deberá convertirse en un elemento referencial para los directores de las pasantías o programas de residencia para poder estandarizar la educación en Pediatría. La implementación de los mismos ayudará a establecer metodologías de evaluación uniformes.

Su implementación fortalecerá la homogeneidad de los procesos formativos y sumativos de evaluación necesarios para certificar a los futuros especialistas. Debe de ser un elemento que ayude ordenando la formación, pero sin limitar de ninguna manera el desarrollo de las destrezas personales y únicas de cada individuo y de cada médico en particular, ni el progreso de la formación científica y de investigación que es inherente a la labor de la mayoría de especialidades médicas.