Carta del Editor

Sobre la vida

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Marco Villanueva-Meyer, MD
mvm@revistagalenus.com

Hace pocos días me tocó acompañar al nacimiento de un familiar especial. El maravilloso inicio de la vida es algo que los médicos tenemos siempre presente y vemos como algo tan natural al igual que el transcurrir de la vida. Cada vida, por muchos años que pueda llegar a tener, es en realidad muy corta, y cada día es una oportunidad especial para poder afirmarnos en lo que deseamos y buscamos, en nuestros principios y valores, cuidando siempre nuestra salud y bienestar.

Hay un juego que atrae a millones en todo el planeta, más en estos días, y es el fútbol. Este juego me ha servido para, haciendo un paralelo simple (a modo de ejemplo, dejando de lado información médica y de genética), poder explicar a pacientes y amigos que la vida es como este juego, y que los 90 minutos que dura podrían ser 90 años; que al principio –como al inicio de la vida- se puede explorar el terreno con cautela, y luego a veces ir con vehemencia o con un inadecuado desgaste de energías, sobre todo alrededor del minuto 20… o de los 20 años, y luego, en especial en el segundo tiempo, después de los primeros 45 minutos… o de los 45 años, puede ser mejor dosificar las energías. Se debe respetar las normas del juego, disfrutar del mismo y, para ganar o tener éxito, ver cómo hacer goles y pensar en un buen final. Hay que cuidarse de alguna lesión o de algún foul que nos saque temprano del juego, o de alguna tarjeta amarilla o roja que nos lleve también a un final temprano. Puede ser un privilegio llegar al final en buen estado para poder disfrutar ese momento especial. Inclusive, puede haber casos en que nos den un tiempo adicional…

En este número de Galenus hay artículos variados, sobre cuidado crítico pediátrico, ginecología y psiquiatría, entre otros. Los artículos de historia tienen una relación con lo mencionado antes: que la vida pasa rápido y que es una oportunidad especial. Eso lo vemos en el artículo del Dr. Norman Maldonado sobre el Dr. Raffucci, quien en su relativa corta vida dejó como legado una escuela de cirugía que sigue sirviendo bien a Puerto Rico, o en el artículo sobre el inicio de la anestesia, donde vemos que al joven Dr. Morton, luego de presentar el éter al mundo, se le fueron las dos décadas que le quedaron de vida en disputas para obtener privilegios económicos que no le hubieran servido de mucho. Esto hace recordar casos aún más dramáticos como el de la familia Chamberlen y el fórceps (que mantuvieron en secreto por más de 100 años; ver Galenus 32), u otros de gran generosidad -como Roentgen, que no quiso patentar los rayos X para que sean de beneficio a la humanidad- que entendieron la importancia y el privilegio de compartir para progresar.

¡Saludos, amigos!