Carta del Editor

Queda aún tanto por conocer

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Marco Villanueva-Meyer, MD
mvm@revistagalenus.com

A veces, cuando me han pedido opinión de casos complicados o con factores que no conocemos ni controlamos, he citado el ejemplo de una paciente que me tocó evaluar cuando aún era estudiante. Había sido diagnosticada y operada de un cáncer de alto grado de malignidad y se determinó que el tumor se había diseminado a órganos vecinos y a distancia. Las cirugías y tratamientos no habían tenido éxito. Eran los años 1970 y estábamos en el hospital universitario más moderno de Europa donde, inclusive con la tomografía computarizada o el ultrasonido, ya podíamos ver de una manera diferente dentro del cuerpo, con la ilusión de encontrar allí muchas soluciones médicas.

A pesar de ello, los especialistas de ese hospital y de los más reconocidos centros del mundo coincidían en que para esa paciente no había ninguna esperanza. La recomendación final fue que vaya a morir tranquila, con su esposo y su familia. Sin embargo, había algo diferente en ella, irradiaba tanta vitalidad y fuerza, era la viva imagen del optimismo y del deseo de vivir. ¡No podía estar muriendo! Varios años después, cuando yo trabajaba en un centro muy especializado, tuve una sorpresa extraordinaria cuando apareció ella, no como paciente sino acompañando a un familiar. ¡Qué alegría, qué gran confirmación de que aún teníamos tanto por conocer y aprender!

En este número de Galenus se tocan temas que nos confirman que aún hay tanto que desconocemos y que hay aun muchísimo por hacer y aprender. En los dos artículos en que se mencionan (separadamente y sin buscar ningún paralelo) a Steve Jobs y Leonardo Da Vinci, aparece el genio creador en las personas tal vez menos esperadas: uno no terminó la universidad y adquiere trascendencia en un campo puntual de la tecnología actual, y el otro, hijo de una humilde campesina, desarolla una diversidad extraordinaria de campos de interés. En los artículos sobre enfermedades, vemos los logros que se van obteniendo al conocerlas mejor, con nuevos medicamentos para tratarlas o prevenirlas. En los que mencionan la medicina integral y oriental interpretamos que aún hay tantas cosas por comprender en otras culturas. En el de historia, encontramos cómo un estudiante que pasa su juventud como soldado y que llega a ejercer recién en la madurez, termina siendo uno de los precursores del diagnóstico diferencial moderno.

Todo esto destaca que existiendo siempre tanto por aprender y conocer, hay un poder en nosotros, en nuestra energía y voluntad, para hacer que las cosas se hagan y ocurran. Y esto, finalmente, adquiere mayor repercusión cuando se divulga con la intención de compartir para progresar.

Saludos amigos!