Carta del Editor

Compartiendo información

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Marco Villanueva-Meyer, MD
mvm@revistagalenus.com

En este número hay varios artículos con información novedosa y opiniones basadas en resultados de investigaciones o en el esfuerzo y la práctica de quienes buscan la excelencia en la profesión. Así, con investigación y constancia surgen novedades y avances en las ciencias médicas.

En relación con esto, recuerdo que cuando tenía cinco años, como consecuencia de un largo viaje de mis padres a Europa, me quedé con mi hermano mayor en casa de mis abuelos. Allí, veía con curiosidad cómo mi abuela leía no uno sino dos diarios, y cómo los sábados se dedicaba a hacer un crucigrama que se publicaba en uno de ellos. Aprendimos rápido a ayudarla en ese curioso menester. Al principio buscábamos los signos de los elementos químicos en un anuario que me maravilló, pues allí también figuraban las capitales del mundo, los ríos más largos, los montes más altos e, inclusive, los ganadores de los premios Nobel. Muy pronto nos aventuramos en búsquedas más complejas, en las enciclopedias que tenía la abuela. Con estas fuentes de información, con tiempo y persistencia, y casi como jugando, estábamos aprendiendo a investigar, además de adquirir variados conocimientos.

Unos años después, ya como estudiante de Medicina, sentía una fascinación especial al entrar a alguna de las tres grandes bibliotecas que solía frecuentar en Munich, en las que inclusive se recuerda a usuarios famosos como Röntgen, Sauerbruch, Kräpelin, entre otros.

En la actualidad, tenemos el privilegio y la facilidad de llevar mucha de esa información en el chip de una computadora y de poder buscarla o descargarla en cuestión de segundos. Estos avances extraordinarios facilitan la investigación que, a su vez, requiere de dos elementos para trascender. El primero es el aspecto práctico que se define en su aplicabilidad o utilidad, y el segundo es más difícil de definir e imposible de poner en un chip: la base humana y ética que se fundamenta en las lecciones de vida que surgen de la experiencia y de la comunicación en familia, con maestros, colegas o grupos de trabajo, entre otros.

Cuando confluyen estos elementos, sí se está en una situación de privilegio para poder seguir desarrollando y mejorando. El aporte de cualquier avance se verá expresado cuando se haya comunicado y evaluado, aspecto en el que esta publicación trata de poner un granito de arena bajo la máxima de compartir para progresar.

¡Saludos amigos!